Brasilia. El Senado de Brasil instaló hoy una comisión especial para investigar las denuncias en relación a la supuesta intercepción de comunicaciones de la Agencia de Seguridad Nacional estadunidense, en las que se incluyó a la presidenta Dilma Rousseff.
La comisión fue instalada poco después de que documentos obtenidos por el ex agente de la NSA, Edward Snowden, divulgados por la red de televisión Globo, revelaran que mensajes de correo electrónico de Rousseff fueron blanco de espionaje de esa agencia.
El grupo investigador, formado por 11 miembros titulares y siete suplentes, tendrá inicialmente 180 días para realizar su trabajo y presentar un informe final, aunque el plazo podrá ser prorrogado.
Entre las tareas de la comisión estarán determinar cuáles empresas de telecomunicaciones que operan en Brasil colaboraron con la transferencia de datos sigilosos para la NSA.
La revelación de que la NSA espió a la presidenta Rousseff creó un clima de tensión en Brasil, donde el canciller Luiz Alberto Figueiredo convocó al embajador norteamericano Thomas Shannon para exigirle una explicación escrita del gobierno de Estados Unidos «lo más rápidamente posible».
Figueiredo calificó las revelaciones, hechas por el periodista estadounidense Glenn Greenwald con base en documentos obtenidos por Snowden, como una grave violación de la soberanía de Brasil en caso de ser verificadas.



