Ciudad de México. De acuerdo al Banco Mundial, el costo de la violencia de género se estima en hasta 3.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a nivel internacional, por lo que prevenirla es una inversión, aseveró Alejandra Alzérreca, especialista de Programa en Género y Violencia Basada en Género del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) para América Latina y el Caribe. Destacó que ante ese escenario los refugios para mujeres víctimas de violencias machistas deben tener financiamiento suficiente.
“Los refugios aportan a la restitución de derechos, a la autonomía de las mujeres, porque no es solamente un lugar donde llegar, sino que allí también reciben acompañamiento sicosocial; no una inversión estratégica”, aseguró.
Dosia Calderón, representante auxiliar de la Oficina de México del UNFPA, coincidió con la importancia que tienen los refugios para salvaguardar la vida de las mujeres, pues estos espacios previenen feminicidios.
Por ello, insistió en que “es necesario que en la medida de que se pueda, abogar por presupuestos designados a los refugios de una manera sostenible y progresiva, es decir, que no haya retroceso” y resaltó que mayores asignaciones contribuyen a fortalecer la labor de estos espacios.
“Las organizaciones de mujeres (que operan los refugios) saben hacer muy bien su labor de transparentar y eficientar el uso del recursos, y mostrar a cuántas mujeres están impactando y cómo también ellas contribuyan a que los estados cumplan sus obligaciones en materia de atención y prevención a la violencia de género”.
Asimismo, apuntó que estos lugares desempeñan otra función: fortalecer la autonomía económica de las mujeres porque en ellos también “aprenden un oficio para que puedan hacer algún tipo de emprendedurismo”.
En el Foro De la protección a la autonomía, organizado por la Red Nacional de Refugios (RNR), Wendy Figueroa, directora de la RNR, planteó que la propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación 2027 el alza es de apenas 0.66 por ciento, un alza que está muy por debajo de la inflación, por lo que en los hechos habrá reducción de recursos, y por ende, los refugios “perderán capacidad real de atención”.
Ante ello, dijo en entrevista, que la Cámara de Diputados debe corregir la propuesta. Además, recordó que desde el año pasado los refugios fueron colocados en un apartado presupuestal junto a otros rubros relacionados con el combate a violencias de género: «el Programa para la Prevención y Detección de las Violencias Feminicidas y la Atención de las Causas”. A ese renglón se le asignó para este año 515 millones de pesos y la propuesta para 2027 es de apenas 518.4 millones de pesos.
Alzérreca comentó que la estrategia de contar con refugios para apoyar a las mujeres que viven violencias machistas está extendida en Latinoamérica, una región en la que “en violencia sexual tenemos el promedio que duplica el promedio global: una de cada seis mujeres ha sufrido este tipo de violencia a lo largo de su vida”.
Detalló que existen distintas modalidades; algunos sí son liderados por sociedad civil y otros son solventados y liderados por los gobiernos municipales, departamentales o nacionales. También existe la modalidad en la que los gobiernos financian los servicios de la sociedad civil que tienen un enfoque mucho más feminista y de derechos y remarcó que esos espacios “permiten realmente a las mujeres salir de la situación de violencia y romper el ciclo intergeneracional de la violencia”.



