La narrativa de Celia del Palacio: ‘Ficción histórica para revalorar el papel de las mujeres’

La narrativa de Celia del Palacio:  ‘Ficción histórica para revalorar el papel de las mujeres’
Foto Celia del Palacio

La Gualdra 366 / Cine

 

Parece que a Celia del Palacio se le dan las letras: como académica es autora de diez libros sobre periodismo en México, ha coordinado trece libros de investigación sobre periodismo y cultura impresa y publicado un número importante de capítulos en obras colectivas sobre relaciones entre prensa, poder y violencia, historia cultural, cultura impresa y relaciones entre ficción, historia y biografía. También se le concedió el Premio Nacional de Periodismo en 2010 por los suplementos sobre Historia de la Prensa en México para la Revista Zócalo. Actualmente dirige el proyecto “Violencia y medios de comunicación en Veracruz” con financiamiento de CONACyT, y es Investigadora del Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación de la Universidad Veracruzana.

Sin embargo, lo que le ha dado popularidad entre un público no académico, son sus novelas, que narran de manera trepidante las vidas de mujeres que la historia ha desdeñado. Por ejemplo la novela Leona, publicada originalmente en 2010 por Suma de Letras, acaba de ser reimpresa por Planeta y se encuentra en numerosos puntos de venta.

Maliyel Beverido: ¿Qué es lo que más te mueve, la investigación o la literatura de ficción?

Celia del Palacio: Yo creo que ha sido por etapas. Toda mi infancia, adolescencia, y años universitarios pensé que iba a ser escritora, que no servía para otra cosa que ser escritora. Hasta después de terminar la maestría y que empecé a investigar, sobre todo asuntos de prensa, dejé un poquito de lado la literatura, aunque siempre seguí escribiendo poemas y demás. La maestría en sociología me cambió la vida, digamos, en el sentido de que me llevó por otros derroteros. Aunque creo que no

están del todo reñidas, pues que cada vez que he escrito una novela he necesitado de la investigación, y en la investigación académica me he servido de la literatura. Lo que no sabría decir es como qué tanto es una cosa o qué tanto es otra. Digamos que he vivido de ser académica y hasta hace muy poco, con la publicación de mis novelas, la escritura volvió a ser fundamental para mi vida. Es un balance de ambas.

MB: Bueno, tenemos Leona, Adictas a la insurgencia, No me alcanzará la vida, Mujeres de la tormenta, Hollywood era el cielo. Es muy evidente que tienes una preferencia por las heroínas ¿cómo las escoges?

CdP: Pues un poco sin querer. Empecé por No me alcanzará la vida, que en realidad trata de un héroe [Miguel Cruz-Aedo], un poeta, militar, de Guadalajara. Pero la figura de la mujer que lo investiga en la novela, esa Sofía, fue como creciendo, aunque nunca dudé que a quien yo quería rescatar era a él, porque es una figura histórica, real… lo hice a través de los ojos de ella, que es como mi alter-ego ¿No? En los demás casos ya hubo una voluntad específica de rescatar a mujeres que no han sido lo suficientemente valoradas. Eso es el criterio fundamental.

MB: Tus novelas tienen un sustrato histórico, pero son ficciones ¿cuál es el papel de la ficción en la historia?

CdP: Llenar los huecos. Hay muchas partes que no se conocen, que la narrativa histórica no puede explicar porque se basa en documentos, y cuando no los hay lo que hace la ficción es tratar de completar lo que falta, que son las partes más íntimas de las heroínas. Por ejemplo no hay ninguna fuente que nos pruebe qué pensaba Leona, ella no lo escribió más que en algunos momentos. Tampoco sabemos exactamente a qué se dedicó durante el trayecto entre Guerrero y el Estado de México. La ficción rellena esos huecos, con algo plausible, o posible. Claro, hay que conocer al personaje.

MB: Claro, tiene que ser verosímil. ¿Qué efecto tiene en el presente este replanteamiento de la historia?

CdP: Yo esperaría que fuera una revaloración de las mujeres. Una recuperación de las figuras más o menos heroicas, porque hay muchas otras mujeres que no son heroínas clásicas. Incluso en heroínas como Leona, lo que estoy tratando de recuperar es su parte humana, con sus contradicciones de toda índole. No la estatua de bronce, sino estos momentos pasionales, como cuando se pone a cachetear a Andrés [Quintana Roo], o cuando siente deseos por otros hombres, etcétera ¿no? Ojalá que esto sirviera para revalorar en el presente a las mujeres a lo largo de la historia. Que no pensáramos que no las hubo, porque en los libros de historia están ausentes. Se menciona a dos o tres por ahí, pero es como si toda nuestra historia estuviera hecha por hombres…

MB: Estas mujeres de las que no se habla pero que participaron en la historia, estas heroínas no protagónicas ¿cuál era su papel? ¿Por qué la historia las ignora?

CdP: Yo creo que hay muchas razones por las cuales no se menciona a las mujeres. Entonces no podían participar políticamente, nadie las escuchaba, no tenían una personalidad jurídica, no podían votar, no podían hacer muchísimas cosas. Pero siempre estaban en su casa y organizaban tertulias, disfrazadas de reuniones literarias-musicales, donde se hablaba de política. Estaban muy enteradas y opinaban en el ámbito doméstico. Pero no lo hicieron de manera pública y no hay registro de lo que hicieron. Ellas no firmaron tratados de guerra, no ganaron batallas. Sólo hay documentación de las que transgredieron las normas, las que estuvieron en la cárcel. En particular ésas de la insurgencia que se llaman “seductoras de tropa”. Seductoras no necesariamente amorosas o sexuales, aunque muchas así lo hicieron, que iban con los soldados y les decían que se pasaran al otro bando. Eso, solamente tratar de convencer al otro, ya era una transgresión.

MB: En general en tu narrativa de ficción hay un dinamismo muy visual. Uno lee figurándose lo que sucede. ¿Has pensado en llevar tus novelas a la pantalla? ¿Te lo ha propuesto? ¿Piensas en eso cuando escribes?

CdP: Yo también, primero veo las escenas, así como cinematográficamente en mi cabeza, para escribirlas. Y, claro, me encantaría que algún día una novela se hiciera

película. Varias personas me han dicho que les gustaría ver Las mujeres de la tormenta, y hace poco recibí a una persona interesada en hacer una película de Hollywood era el cielo. Yo no he buscado esos contactos porque no tengo tiempo. ¡Me voy a buscar un agente!

MB: Por cierto, en internet se encuentra un tráilerii y una playlist de Mujeres de la tormentaiii ¿cómo se dio esto?

CdP: Esta novela fue de las primeras con realidad aumentada. En varias de las páginas había esos códigos QR que te llevan a imágenes relacionadas con la historia y a la música que tiene que ver. Y de hecho la música tiene un papel fundamental en todas mis novelas. Cuando estoy escribiendo también imagino la música que acompaña a los personajes, las canciones que podrían estar oyendo. En Hollywood era el cielo se mencionan muy seguido varias melodías de la época. Habría que sacar también su playlist.

MB: Por un lado tenemos a Leona Vicario y por otro a Lupe Vélez, ¿qué uniría a estas dos figuras?

CdP: Yo creo que tienen en común este olvido colectivo ¿no? Leona Vicario es claramente una heroína. Pero Lupe Vélez también, a pesar de que su vida fue totalmente diferente. Tal vez podría sonar menos épica, pero finalmente es una mujer que fue pionera en llegar a Hollywood. Hizo un esfuerzo importante que aquí nadie recuerda, es mucho más apreciada, por ejemplo, en los Estados Unidos. La comunidad chicana la quiere muchísimo, es un símbolo del mexicano que llega a triunfar ¿no? Y a nosotros ya no nos dice nada. Entonces ese olvido es lo que las une a las dos.

MB: ¿Tu próxima heroína?

CP: Estoy terminando una re-visitación de las Mujeres de la tormenta pero desde otro ángulo, que se va a publicar con motivo de la conmemoración de los 500 años de la llegada de los conquistadores a Veracruz. Se trata de mujeres que hicieron también cosas significativas, a lo mejor a un nivel mucho menos grandioso, pero

cuya participación ha sido importante a nivel estatal y son apenas conocidas por los historiadores, pero el gran público no las conoce.

i No me alcanzará la vida: novela histórica sobre la guerra de reforma en México,1849-1859, Suma de Letras. Santillana, México, 2008. Leona: novela sobre la vida de Leona Vicario, heroína de la Independencia de México), Suma de Letras, Santillana, México, 2010. Adictas a la Insurgencia: relatos sobre las vidas de las mujeres que participaron en la Guerra de Independencia, Punto de Lectura, Santillana, México, 2010. Las mujeres de la tormenta: novela histórica sobre las mujeres afrodescendientes a lo largo de 500 años en Veracruz, Suma de Letras, Santillana, México, 2012. Hollywood era el cielo: biografía novelada de Lupe Vélez, Suma de Letras, Penguin Random House, México, 2014. ii Ver: vimeo.com/69921927 iii Escuchar: soundcloud.com/celia-del-palacio/sets/mujeres-de-la-tormenta https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_366

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