El conflicto bélico en Medio Oriente ha provocado un incremento en los precios internacionales de los combustibles y del transporte de mercancías, situación que repercute en Zacatecas, mientras que la electricidad utilizada en la entidad también está vinculada a la extracción de gas natural mediante fracking en Estados Unidos, advirtió el doctor Ángel Balderas Puga, durante la conferencia “Energéticos y seguridad nacional”, impartida como parte del Seminario Internacional de Economía, Sustentabilidad y Desarrollo.
El especialista explicó que el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán ha generado afectaciones en el mercado internacional de energéticos, particularmente por la importancia del estrecho de Ormuz, por donde transita una cantidad de petróleo equivalente a aproximadamente el 20% del consumo mundial.
Señaló que, desde el comienzo del conflicto, el precio internacional del petróleo ha registrado incrementos de hasta 40 dólares por barril respecto de los niveles previos, situación que repercute en los costos de la gasolina, el diésel y la turbosina, utilizados para el transporte terrestre, marítimo y aéreo.
Balderas Puga destacó que estas afectaciones también alcanzan a Zacatecas, debido a que el encarecimiento de los combustibles incrementa los costos de trasladar productos y mercancías, incluso cuando estos no provienen directamente de las regiones involucradas en el conflicto.
Explicó que el problema no se limita al precio de los energéticos, pues también han aumentado los costos de los fletes marítimos y de los seguros que deben contratar las embarcaciones ante los riesgos de navegar por zonas de conflicto, gastos adicionales que pueden trasladarse al precio final de los productos.
Por otra parte, advirtió que México enfrenta un problema estructural de dependencia energética respecto de Estados Unidos, particularmente en el suministro de gas natural, combustible utilizado principalmente para la generación de electricidad y distintas actividades industriales.
Precisó que México importa aproximadamente el 75% del gas natural que consume, principalmente de Estados Unidos, y aseguró que cerca del 90% del gas importado proviene de yacimientos explotados mediante la técnica de fracturación hidráulica, conocida como fracking.
En este sentido, explicó que, aunque en México existe un debate sobre los efectos ambientales de esta práctica y la posibilidad de utilizarla en territorio nacional, una proporción importante del gas consumido en el país ya se obtiene mediante este procedimiento en Estados Unidos.
Agregó que alrededor del 60% de la electricidad generada en México proviene del gas natural, por lo que destacó que los habitantes de Zacatecas también utilizan energía eléctrica vinculada indirectamente con la extracción de este combustible mediante fracking.
El especialista advirtió que esta dependencia representa un riesgo para la seguridad energética nacional, debido a que cualquier interrupción en el suministro de gas estadounidense puede afectar la generación de electricidad y, en consecuencia, el funcionamiento de industrias, hospitales, escuelas, hogares y servicios públicos.
Como ejemplo, recordó la crisis energética registrada en febrero de 2021, cuando una tormenta invernal en Texas provocó interrupciones en el suministro de gas natural hacia México, generando apagones y afectaciones económicas en distintas entidades del país.



