La poeta canadiense Anne Carson, quien combina la antigüedad clásica con modernos cuentos de amor, deseo y desesperación, obtuvo el Premio Nobel de Literatura 2026, anunció ayer la Academia sueca. La autora informó que celebrará con un paseo por el bosque “para no contestar el teléfono y disfrutar de la tranquilidad”.
En una llamada telefónica difundida por el Premio Nobel, Carson (Toronto, 1950) comentó: “simplemente me parece un poco loco. Creo que todos están locos. ¿Quién lo esperaría, por el amor de Dios?”
La también crítica literaria recibirá el máximo galardón a las letras mundiales, expresó Ingrid Carlberg, secretaria permanente de la Academia sueca, “por su obra audaz e innovadora que, en un diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea”.
Carlberg, quien es la segunda mujer secretaria permanente de la academia después de Sara Danius, refirió que en un breve telefonema con la autora canadiense parecía “muy sorprendida”, y le dijo que estaba en Islandia “escuchando el viento”.
La dotación del premio, que le será entregado el 10 de diciembre en Estocolmo, este año es de 12 millones de coronas suecas; es decir, alrededor de un millón 200 mil dólares.
A la pregunta de qué significa este reconocimiento, Carson dijo por teléfono: “no, no sé. Sólo estamos pensando en formas de donar el dinero. Tenemos un amigo que necesita una casa y siempre damos mucho a los médicos. Cosas así”.
Como recomendación, la autora de Nox expresó: “el consejo para escribir que tengo y, sea lo que sea que eso signifique para ti, es: encuentra el medio y empieza por ahí”.
Remarcó que su inspiración está en Homero. Sobre los clásicos, dijo que no le interesa qué tan relevantes sean, sino “que nosotros seamos relevantes para ellos”.
La narradora estadunidense Joyce Carol Oates, recurrente candidata al Nobel de Literatura, consignó en su cuenta de X: “Todo lo que Anne Carson ha escrito es arriesgado y original de alguna manera (impredecible). Una imaginación verdaderamente inclasificable: poeta, traductora, ensayista, filósofa, observadora de las vicisitudes de la vida.
“Espero que esté en Canadá y no se vea envuelta en la política tóxica de Estados Unidos, tan antitética al humanismo y a la libertad de la imaginación que el alma necesita para respirar”, concluyó Oates.
La poeta y traductora mexicana Tedi López Mills dijo a La Jornada que la entrega del Nobel de Literatura a Carson es “absolutamente justa y debe celebrarse. Cada libro suyo es extraordinario, sorprendente, asombroso”.
Añadió que la frase dicha por Carson a Ingrid Carlberg de que estaba escuchando el viento “es muy posible que fuera literal”.
López Mills, quien afirmó haber releído todos libros de Carson, refirió que la canadiense “en sus tiempos más recientes ha organizado lecturas, digamos, interactivas. Es dibujante y diseña sus libros. Nox, en la editorial New Directions, donde están casi todos sus libros, es un ejemplo muy claro de eso.
“Tiene un reciente y maravilloso libro que se llama Float (Flotar), una caja con una serie de cuadernos con todos los géneros que ella maneja a la perfección: ensayo, traducción, viñetas, poemas.”
La autora mexicana refirió que la galardonada es una “gran historiadora y poeta del corazón roto. Eso la hace muy especial. En sus libros siempre hay una historia de amor, de decepción, una pequeña tragedia. Todo esto combinado con enorme erudición, su conocimiento como filóloga, y que traduce del griego clásico”.
Carson, continuó López, moderniza a figuras clásicas como Safo, Eurípides y Sófocles, “a un grado tal que hace irreconocibles a los autores griegos clásicos. Siempre son propuestas muy inteligentes”.
Concluyó: “en Carson, la increíble, la brutal inteligencia, se combina una gran imaginación. Esa inteligencia la lleva a ser irónica siempre, hasta severa, sarcástica, lo cual se nota en cada uno de sus textos”.
Anders Olsson, presidente del Comité Nobel en la Academia sueca, dijo que la ganadora en esta edición se ha centrado “en el cruce entre la obsesión del filólogo por las palabras y el deseo del poeta por encontrar nuevos significados. Ella misma ha identificado la etimología de las palabras como el punto de partida de toda su obra”.
Destacó las traducciones del griego que Carson ha hecho como obras independientes, como su interpretación de los fragmentos de los poemas de Safo “If Not” y “Winter”, junto con tragedias como Electra y Antígona, de Sófocles, y Las bacantes, de Eurípides.
En el ensayo Eros dulce y amargo, añadió el académico: “Carson sienta las bases de su obra posterior. Con su brillante reflexión sobre el Eros como esencia y fuerza motriz del poema, el libro se inspira en gran medida en un adjetivo compuesto de Safo que define al Eros como una combinación de dolor y dulzura”.
La escritora evita conceder entrevistas personalmente y acepta hacerlo sólo por correo electrónico desde su casa. Vive en Ann Arbor, Michigan, Estados Unidos, con su esposo, Robert Currie, y pasa temporadas en Islandia, que en 2022 le concedió la ciudadanía.
La carrera editorial de Carson comenzó en 1986 con el ensayo sobre Safo Eros dulce y amargo. Para 2013 ya había publicado 18 libros. Ha obtenido los premios Lannan 1996, Pushcart 1997, TS Eliot 2001 y el Princesa de Asturias de las Letras 2020.
En un ensayo publicado en la London Review of Books en 2024, Carson reveló que había sido diagnosticada con la enfermedad de Parkinson. “Es duro vivir con la palabra ‘degenerativo’, que significa que, por mucho que me esfuerce, no ganaré”, escribió entonces.
Entremezcla géneros en sus obras, que han abarcado desde traducciones de poetas griegos antiguos hasta colaboraciones con bailarines y músicos, entre ellos Laurie Anderson y Lou Reed. Analizó un concierto de Rosalía al que asistió en Chicago en un artículo que se publicó el pasado 10 de septiembre en London Review of Books.
(Con información de Afp, Ap y Europa Press)



