Washington y Nueva York., La Suprema Corte de Estados Unidos dio luz verde a dos iniciativas claves de la agenda antimigrante del gobierno de Donald Trump, al permitir la expulsión de un millón de extranjeros hasta ahora protegidos de la deportación por casos de violencia e inseguridad en sus países de origen y, por otro lado, al autorizar el rechazo de solicitantes de asilo que intenten entrar por la frontera con México.
“El fallo de hoy viola la ley internacional, como también la intención expresa del Congreso, la cual consagró los derechos y obligaciones de la Convención sobre Refugiados en la ley federal hace más de 40 años. Durante décadas, Estados Unidos ha permitido que individuos y familias que huyen de la persecución, tortura y muerte soliciten protección en las fronteras estadunidenses y ejerzan su derecho legal a solicitar asilo”, declaró Erika Pinheiro, directora ejecutiva de Al Otro Lado, la organización que impulsó la demanda legal que buscaba el cambio de esa política del gobierno del republicano.
En su argumento en contra del fallo –aprobado por una votación de seis a tres–, la juez suprema Sonia Sotomayor fue franca: “las consecuencias de la determinación de hoy son predecibles, más gente morirá”. Agregó que cuando las solicitudes de asilo no se pueden hacer en los cruces fronterizos del gobierno estadunidense, “más personas intentarán atravesar de manera ilegal, algunos lo lograrán y otros no”.
Aún se esperan fallos adicionales sobre política migratoria, incluidos los esfuerzos del gobierno de Trump de negar ciudadanía a los hijos de inmigrantes indocumentados que nacen en Estados Unidos. Observadores del tribunal supremo indican que los jueces emitirán una resolución contra este planteamiento para anular un derecho que hasta ahora ha sido garantizado por la 14 Enmienda de la Constitución.
Confirman cierre de Alcatraz de los caimanes
A pesar de sus triunfos ante la Suprema Corte, la agenda contra los inmigrantes de Trump enfrenta retrocesos y derrotas. Este jueves, el gobernador Ron DeSantis, de Florida, confirmó que será clausurado el famoso centro de detención para extranjeros sin documentos apodado Alcatraz de los caimanes. Activistas afirman que esto es en parte resultado de sus incesantes protestas sobre las condiciones inhumanas dentro de esa instalación.
A la vez, los operativos masivos antimigrantes perpetrados por miles de agentes federales se han reducido en Los Ángeles, Mineápolis, Chicago y otras ciudades donde coaliciones de organizaciones y líderes municipales han denunciado abusos y han impuesto restricciones sobre ese tipo de actividades. En días recientes, un juez federal prohibió que agentes federales arresten a personas que acuden a citas en tribunales de inmigración alrededor del país, una práctica favorita del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Por otra parte, el Departamento de Seguridad Interna busca vender siete de los 11 almacenes que había adquirido para usar como centros de detención de inmigrantes, reportó The New York Times.
Pero el gobierno de Trump procede en su ofensiva antimigrante y el otro fallo de la Suprema Corte de ayer le permitirá proceder con la deportación de hasta 350 mil inmigrantes de Haití y Siria que habían permanecido en este país bajo una medida establecida por el Congreso llamada Estatus de protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés), que se otorga a inmigrantes provenientes de naciones con condiciones sumamente peligrosas. La resolución indica que, a falta de acción legislativa sobre el asunto, el Ejecutivo tiene el derecho de evaluar y revocar la medida.
Expertos calculan que hay 1.3 millones de personas de más de una decena de países que residen de manera documentada en Estados Unidos bajo el TPS, y ahora todos están en riesgo.
Sólo el Congreso puede revertir el fallo. Legisladores demócratas y varios republicanos ya elaboran un proyecto de ley para frenar la anulación del TPS para haitianos, quienes entre otros son parte de la columna vertebral del sistema de salud en varias partes de Estados Unidos.
Anular el TPS causará “una crisis en nuestros hospitales”, advirtió el legislador republicano Mike Lawler, una de las muchas voces que protestaron por la decisión.
La resolución que permite al gobierno limitar el derecho al asilo en la frontera con México es un retorno a una política adoptada por el gobierno de Barack Obama, en la cual solicitantes fueron físicamente bloqueados de cruzar y pisar territorio estadunidense, donde tendrían derecho a presentar una petición de residencia bajo la ley estadunidense. La primera administración de Trump adoptó esa política y trabajó con el gobierno de México para frenar el flujo a la frontera estadunidense.
Ahora, con las medidas extremas para frenar el acceso a la frontera durante este segundo periodo del republicano en la Casa Blanca –lo cual incluye el despliegue de 9 mil militares a la frontera– muy pocos inmigrantes han podido llegar a los cruces oficiales estadunidenses para solicitar asilo. Defensores critican que las autoridades mexicanas son cómplices en las medidas.
“El gobierno de Estados Unidos se coordina con el mexicano para desplegar a la Guardia Nacional armada con rifles como también agentes mexicanos en diferentes puntos en la fila para peatones y verificar si individuos cuentan con documentos para ingresar, así asegurando que nadie pueda llegar a la línea fronteriza”, explicó Nicole Ramos, la abogada encargada del proyecto de derechos para Al Otro Lado.
“Ha habido instancias donde hemos estado con grupos de niños inmigrantes no acompañados y hemos creado distracciones para estos agentes y con ello lograr que lleguen al lado estadunidense”. Invito a los políticos, jueces de la Suprema Corte y otros a visitar la frontera para ver todo esto, “es muy fácil hablar de algo que nunca has visto”.
La Suprema Corte también emitió otros fallos este jueves. Amplió los derechos de dueños de armas de fuego y, por otro lado, protegió a la trasnacional Bayer Chemical de miles de demandas legales relacionadas a daños causados por el glifosato, que es ingrediente del herbicida Roundup.



