Morena inicia de lleno, con un año de anticipación, en forma totalmente ilegal; una campaña preelectoral anticipada con el registro de los candidatos, que en forma absurda, por no decir ridícula, mencionan que no son candidatos más que para integrar o dirigir el comité de la defensa de la Cuarta Transformación.
A quién quieren engañar, todos sabemos que quien quede al frente de este comité será él y/o los candidatos que aparecerán en los votos dentro de un año, es decir, se inicia una campaña adelantada que no tendría por qué ocurrir en un país avanzado en esto de la democracia.
Porque seamos honestos, los aspirantes, o suspirantes, tienen ya, para acabarla de amolar al menos en lo que va del año, recorriendo el territorio estatal en sus diferentes comunidades, armando con recursos de vaya usted a saber de dónde actos con acarreados posiblemente pagados según esto para difundir la palabra de la Presidenta con respecto a la defensa de la soberanía, cuando los que supuestamente les escuchan en su gran mayoría no entienden lo que este término significa y mucho menos como ellos, como parte del pueblo, puedan defenderla.
Esto lo hemos visto principalmente en dos mujeres, porque al final de cuentas son los tiempos de la mujer como lo ha dicho la nueva gobernanza que claramente tiene a su favorita en una de ellas que recorre el estado, mientras que la otra lo hace pero en menor medida, pero eso sí, todos los días sale en los medios de comunicación haciendo declaraciones, como lo ha hecho en los últimos años seguramente para darse a conocer, tan solo de buenas intenciones que están muy lejos de la realidad como sería por ejemplo exigiendo la igualdad, el respeto a la mujer, etcétera, ya solo nos falta escucharle exigir el final de la guerra entre Ucrania y Rusia.
Quienes ya tienen todo el año realizando precampaña son legisladores que dejan su trabajo legislativo, en forma, insisto, totalmente ilegal, para realizar precampañas aún más adelantadas de las que contempla su propio partido político porque apenas se abrieron los registros para participar en la elección de quienes serán los candidatos o perdón los aspirantes al título de defensor de la 4T.
Todo esto bajo la mirada complaciente del INE a nivel tanto federal como estatal en algo que tendría que ser cuestionado, y castigado por las autoridades simplemente retirando el registro del infractor en forma individual o del partido que lo impulsa.
En un país moderno y con aspiraciones verdaderamente democráticas, tres meses de campaña antes del proceso electoral tendría que ser suficiente, una campaña esencialmente mediática donde los tiempos oficiales y públicos fueran repartidos en forma equitativa entre los participantes sin que ellos pudieran pagar a los medios privados para difundir su imagen ya que en teoría su capacidad tendría que ser ya reconocida por un pueblo sabedor de sus trayectorias, pensamiento, ideología y logros reales, así como la de sus puestos y desempeñados y cargos públicos.
Candidatas que solo se han desempeñado, y mal, en las legislaturas a cuyos cargos han accedido por la vía plurinominal.
Pero no, el escenario local es claro, el monrealismo impulsa a una candidata con méritos discutibles que no es pertinente comentar en estas colaboraciones, pero que muchos conocen a la perfección y que ha crecido sin mérito alguno gracias a los recursos de una familia y un cacicazgo que no aceptarían a ningún candidato que no puedan manipular.
Hemos visto cómo la decisión del cacique mayor ha colocado en puestos a personas poco confiables como, por poner solo un par de ejemplos, podríamos mencionar a su candidata al premio mayor y la continuidad de su cacicazgo, a quien regaló primero con la Delegación del Bienestar en la entidad y después con la candidatura al Senado vía plurinominal, o a funcionarios como el secretario de Gobierno o a la mujer que manejara para su tranquilidad la Auditoría Superior del Estado que para decirlo claramente SIRVE PARA MALDITA LA COSA.
De frente está el otro candidato que se ha ganado las simpatías de muchos por méritos propios, pero que es sabedor de la animadversión que provoca de frente al monrealismo.
Y fuera de ellos dos que son los únicos que podrían coronar su participación con la candidatura del partido hoy hegemónico, existen los de relleno, la mujer del PT que después de repartir recursos a diestra y a siniestra dentro de los medios, esperaría un milagro para lograr que los dos líderes por alguna razón se salgan de la contienda para tener una oportunidad, mientras que el resto, aquel que proviene del Verde, o el aspirante más antiguo que pasó del PT, partido que dejó por los suelos en cuanto al prestigio arruinando de pasada a la universidad, y que tiene antecedentes no comprobados pero muy vistos con el crimen organizado, solo pretende al participar en buscar acomodos futuros, o simplemente una jubilación decorosa dentro de un sistema que conoce mejor que nadie.
El resto es de dar verdadera risa, personajes como Julia Olguín, sin posibilidad alguna, pero sabedores que en este tipo de contiendas hay que participar para al final exigir ser valorado para puestos o prebendas.
Así es como funciona tristemente el sistema y la oposición que hace tiempo demandaba ante las autoridades competentes la ilegalidad de MORENA, con pobres resultados, ahora se une a las ilegalidades del partido hegemónico y crea sus propios comités, en defensa de México por parte del PRI y en defensa de la patria, la familia y algo más por parte del PAN para realizar las decisiones que permitan a personas o candidatos realizar sus campañas con un año de anticipación.
Este es el surrealismo político que vivimos sin que nadie diga nada, un surrealismo que seguramente sucede en nuestro estado, pero también en el resto del país, donde la Ley, así con mayúsculas, se rompe con total y absoluta impunidad, donde vemos, como es en nuestro entorno, uno de los periódicos cambiar su línea editorial después de ser seguramente maiceado por la nueva gobernanza y de un día para otro no deja de alabar todo lo que haga el gobierno y sus personeros. Así es como funciona nuestro país tan lejos de la democracia y tan cerca de la corrupción en todos sus rubros.



