La Inteligencia Artificial no es solamente una actualización tecnológica, sino también un cambio de paradigma que debe tener un impacto positivo en el ámbito productivo y en la educación, pero ello implica la necesidad de reflexionar sobre la manera en que se utiliza esta herramienta.
Durante el conversatorio “La IA ya cambió el trabajo: ¿qué cambió en la educación?”, realizado en la Universidad Tecmilenio campus Zacatecas, especialistas señalaron que esta revolución tecnológica está redefiniendo el futuro del trabajo y de la educación.
León Ruiz, gerente de Growth Hacking en Tecmilenio, expuso que los seres humanos son quienes construyen estas herramientas, pero la manera en que se utilizan moldean a las sociedades, lo que llama a analizar la manera en que se utiliza la IA y cómo esta motiva estos cambios.
“La inteligencia artificial no está automatizando trabajos, está automatizando tareas. En la medida en que aprendamos a utilizarla, podremos optimizar procesos, tomar mejores decisiones y enfocar nuestro tiempo en generar más valor dentro de las organizaciones”, dijo.
En el tema educativo, opinó que hay un desafío similar al que ha ocurrido en épocas anteriores, por ejemplo, cuando el surgimiento del internet cambió el modelo tradicional y permitió el acceso a más información.
De acuerdo con Ruiz, ahora se vive un cambio de paradigma en donde no solamente se accede a la información, sino que esta se genera a partir de lo que los usuarios solicitan en específico.
Por su parte, Zayra Avelar, coordinadora de Responsabilidad Social en Cesantoni, expuso que la inteligencia artificial ya está transformando la forma en que las empresas buscan talento y la manera en que los profesionales deben prepararse para responder a nuevas dinámicas laborales.
En ese sentido, indicó que las organizaciones buscan personas con criterio, capacidad de adaptación, pensamiento crítico, comunicación efectiva, aprendizaje continuo y habilidad para integrar herramientas digitales en la toma de decisiones.
“Definitivamente necesitamos compañeros y nuevos trabajadores que sean muy propositivos y que tengan mucha actitud. La tecnología te puede ayudar, pero al final de cuentas quien ayuda a resolver los problemas dentro de las organizaciones son las personas”, expresó.
En la conversación también se abordó el papel de la IA como un acelerador de nuevas formas de trabajo y, más que sustituir capacidades humanas, está modificando la manera en que las personas analizan información, toman decisiones, desarrollan proyectos y generan valor en sus organizaciones.
En ese sentido, coincidieron en que las habilidades más relevantes para el futuro del trabajo no estarán limitadas al dominio tecnológico, ya que competencias orientadas al análisis, al argumento, a la decisión y a la evaluación siempre son muy valoradas, mientras que el aprendizaje continuo, creatividad aplicada, alfabetización de datos e idiomas serán cada vez más determinantes para la empleabilidad.



