Productores afiliados a la Unión de Pozos Agrícolas (UPAZ) mantienen desde hace casi 15 días una protesta pacífica a las afueras de la Comisión Nacional del Agua y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, en demanda de soluciones concretas a los diversos trámites relacionados con concesiones de agua y acceso a programas de apoyo al campo.
La movilización, que en los últimos días ha mostrado un incremento en su intensidad, responde a la incorporación de más integrantes de la organización, así como a la llegada de maquinaria adicional, lo que obligó a los manifestantes a ampliar el espacio ocupado en las inmediaciones de ambas dependencias federales. A pesar de ello, los productores han reiterado que su protesta se mantiene dentro de un marco pacífico, sin bloqueos a vialidades ni afectaciones directas a terceros, permitiendo el funcionamiento regular de las instituciones.
Los integrantes de la UPAZ explicaron que el origen del conflicto radica en los retrasos y obstáculos administrativos que enfrentan para regularizar sus concesiones de agua, así como para acceder a beneficios como el subsidio a la cuota energética. Aunque reconocieron que, tras el inicio de las protestas, algunos trámites han registrado avances, señalaron que estos no han sido suficientes para resolver de fondo la problemática.
Uno de los puntos más sensibles, indicaron, es la existencia de un número considerable de concesiones que no están contempladas dentro del decreto vigente en la materia, lo que deja a un sector importante de productores en incertidumbre jurídica y administrativa. Esta situación se agrava ante la cercanía del cierre de ventanillas, programado para el 28 de abril, tanto en Conagua como en Sader, lo que reduce significativamente el tiempo disponible para que los afectados puedan completar sus procesos.
De acuerdo con la información proporcionada por la organización, actualmente existen alrededor de 600 solicitudes relacionadas con estos trámites, muchas de las cuales permanecieron rezagadas durante largo tiempo. Si bien la movilización ha contribuido a destrabar parcialmente estos expedientes, aún persiste un grupo cercano a 200 unidades de riego que se encuentran en riesgo de quedar fuera de los beneficios del decreto, lo que podría traducirse en afectaciones económicas severas.
Los productores señalaron que el principal cuello de botella se encuentra en los procesos internos de la Conagua, ya que la falta de un título de concesión vigente impide avanzar en otros trámites ante distintas dependencias. Esta situación genera un efecto en cadena que limita el acceso a programas de apoyo y pone en riesgo la viabilidad de las actividades productivas.
Además, advirtieron que las implicaciones de esta problemática trascienden el ámbito individual, ya que la posible cancelación o falta de regularización de concesiones impacta directamente en la producción agrícola, la generación de empleos y la estabilidad económica de las comunidades rurales.
En este contexto, los manifestantes han solicitado la intervención directa de autoridades federales para dar salida a los casos pendientes, así como la participación de instancias estatales en las mesas de diálogo, con el objetivo de construir soluciones integrales que permitan atender tanto los rezagos como las situaciones no contempladas en el marco normativo actual.
Como parte del proceso de negociación, se tiene prevista la realización de una reunión con funcionarios de distintas dependencias, entre ellas Conagua, Sader y la Comisión Federal de Electricidad, en la que se espera abordar de manera puntual las demandas de los productores. La UPAZ ha manifestado su disposición a mantener el diálogo; sin embargo, también ha dejado en claro que, de no obtener respuestas satisfactorias, podrían endurecer sus medidas de presión.
Entre las acciones que contemplan en caso de no llegar a acuerdos se encuentra la ampliación de la movilización con mayor presencia de maquinaria, así como la posible toma de carreteras federales en puntos estratégicos del estado, lo que representaría una escalada en el conflicto.
Por lo pronto, los productores permanecen en plantón a las afueras de las dependencias federales, con el objetivo de presionar para que sus trámites sean atendidos con mayor celeridad y se garantice que ningún integrante del sector quede excluido de los beneficios, especialmente aquellos que enfrentan problemas de regularización en sus concesiones de agua.



