Al ser cuestionado por un estudiante sobre si las políticas sociales de la 4T han logrado sacar de la pobreza a millones de mexicanos, el economista Arturo Huerta González respondió con datos del INEGI y de la Secretaría de Hacienda que solo el 7 por ciento de las empresas cumple con el salario mínimo, el 70 por ciento de la población ocupada gana hasta dos salarios mínimos, y la edad promedio del productor agrícola es de 64 años porque los jóvenes no van al campo por los bajos salarios.
«Para combatir la pobreza tienes que crear empleo bien remunerado, no a través de políticas sociales», afirmó ante estudiantes de la Unidad Académica de Economía de la BUAZ, donde presentó este viernes la conferencia “Aranceles y Geopolítica: Los límites de la Política Económica Mexicana”.
«El dólar barato nos sale muy caro», sentenció al detallar que el incremento al salario mínimo no se traduce en mejoras reales porque la demanda se filtra hacia importaciones y no genera efectos multiplicadores internos. «¿De qué sirve bajar la inflación por importaciones baratas si aumenta el desempleo y los desempleados no tienen ingresos para comprar esos bienes baratos?», enfatizó.
Calificó al Plan México como una propuesta sin sustento macroeconómico al argumentar que para avanzar en la sustitución de importaciones se necesita baja tasa de interés, política de subsidios, tipo de cambio competitivo y política industrial, y que nada de eso existe. Señaló al secretario de Economía por subordinarse a Estados Unidos con miras a su futuro político. «Hace todo lo posible para ser candidato a la presidencia», afirmó.
Reprochó que México cedió soberanía al dejar de exportar petróleo a Cuba, poner aranceles a las importaciones chinas y prohibiendo sus inversiones, sin que ningún partido lo cuestionara. «¿Por qué México no le dijo a los chinos, si no quieres aranceles, invierte en mi país en sustitución de importaciones? Porque Estados Unidos no quiere la presencia de China en México». Nadie quiere perder la visa para Estados Unidos, agregó.
Indicó que, en el año 2000, antes de que China ingresara a la Organización Mundial de Comercio, representaba el 3.9 por ciento de las exportaciones mundiales y EEUU el 12.4 por ciento. Para 2024, China alcanzó el 18.17 por ciento y EEUU cayó al 10.48 por ciento.
En ese contexto, el economista calificó la guerra de Estados Unidos contra Irán como un síntoma de la decadencia del imperio. Agregó que Irán está exigiendo que el petróleo del Estrecho de Ormuz se cotice en yuanes en lugar de dólares, lo que golpearía el modelo del petrodólar que ha permitido a Estados Unidos gastar más allá de lo que recauda por décadas. «Dios nos agarre confesados», dijo.
Reiteró que México no tiene capacidad de negociar nada favorable en la revisión del T-MEC. Explicó que el superávit comercial de 122 mil millones de dólares con Estados Unidos en 2024 no se tradujo en crecimiento porque quienes exportan son empresas internacionales con alto componente importado. «¿Quién ganó? Las empresas internacionales, no México», afirmó.



