La Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) aún tiene pendientes importantes en la implementación de políticas institucionales para la igualdad de género, pues carece de un programa específico en la materia y tiene solo un eje transversal en su planeación institucional, señaló Adriana Guadalupe Rivero Garza durante la conferencia “¿Por qué importa el 8M? Luchas históricas, desigualdades y reivindicaciones”, realizada este martes en la Unidad Académica de Estudios del Desarrollo (UAED).
Al responder preguntas del público, la historiadora explicó que las universidades cuentan con indicadores para evaluar sus políticas de igualdad, entre ellos la existencia de programas institucionales específicos, presupuestos con perspectiva de género, mecanismos especializados para atender la violencia y la incorporación del enfoque de igualdad en los ámbitos académico, estudiantil y administrativo. Señaló que en el caso de la UAZ aún existen rezagos.
Explicó que la Ley General de Educación Superior, establece que deben existir programas específicos que permitan evaluar acciones concretas y resultados.
Indicó que las instituciones deben contar con instancias diferenciadas para impulsar políticas de igualdad y para prevenir y atender la violencia de género, con presupuestos y funciones propias. No resulta funcional concentrar estas dos funciones en una sola área, advirtió.
Rivero Garza agregó que otro indicador importante es la existencia de presupuestos con perspectiva de género y mecanismos de transparencia para evaluar en qué se ejercen esos recursos. En este punto, señaló que en diversas instituciones públicas suele informarse sobre actividades dirigidas a mujeres, pero no siempre se reportan acciones estructurales que permitan medir avances reales en materia de igualdad.
En este sentido, algunas asistentes señalaron que los recursos etiquetados para igualdad de género a veces se destinan a gastos triviales o dispendiosos, como playeras, “tapetes de yoga de hasta 30 mil pesos” o desayunos, en lugar de políticas institucionales pertinentes.
La investigadora también señaló que la UAZ mantiene un rezago al utilizar el término “equidad de género”, pues explicó que la igualdad es un derecho exigible frente al Estado, mientras que la equidad es sólo un principio de justicia social.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de que una mujer encabece la universidad, la investigadora respondió “Definitivamente necesitamos una rectora”; matizó que “cuerpo de mujer no necesariamente implica consciencia de género”.
Participantes en la sesión plantearon que las personas encargadas de implementar políticas de igualdad y de prevención y atención de las violencias deben contar con formación específica en la materia. No obstante, se reflexionó que el perfil profesional por sí solo no es suficiente, pues el equipo de trabajo y la visión de quienes encabezan las instituciones resultan determinantes; Rivero Garza señaló que incluso personas sin trayectoria en estudios de género, pero con conciencia de género y de clase, pueden contribuir a conformar equipos y generar redes más comprometidas con estos objetivos.



