Con un enfoque centrado en la prevención, la promoción de la salud y el trabajo comunitario, el Servicio Nacional de Salud Pública fortalece su presencia en Zacatecas mediante cinco estrategias prioritarias orientadas a atender las principales causas de enfermedad y muerte en la población.
En entrevista, María del Sol Magallanes Castillo, líder de Gerencia y Rectoría en Salud del organismo federal, explicó que el propósito del servicio parte del derecho a la protección de la salud establecido en el artículo cuarto constitucional y reforzado tras la modificación a la Ley General de Salud, donde se incorporó formalmente al Servicio Nacional de Salud Pública como dirección de la Secretaría de Salud Federal.
“Si bien siempre ha existido promoción de la salud, antes se abordaba más desde la perspectiva individual, es decir, cuando la persona ya estaba enferma. Ahora la búsqueda es trabajarlo desde una perspectiva comunitaria”, subrayó.
Detalló que, a partir de 2025, el organismo opera cinco estrategias prioritarias definidas con base en la morbimortalidad, es decir, en las principales causas por las que la población se enferma y fallece. Entre ellas se encuentra “Dale color a tu vida”, enfocada en la prevención del suicidio; “Más comunidad, más salud”, orientada al fortalecimiento del trabajo territorial; la estrategia “A salvo”, relacionada con la prevención de accidentes; el impulso a la vacunación (incluida la del virus del papiloma humano (VPH)) y acciones coordinadas ante brotes como el sarampión.
Sobre la estrategia “Dale color a tu vida”, explicó que se desarrolla en coordinación con el Consejo Nacional de Salud Mental y Adicciones y su representación estatal, así como con instancias educativas y sectores privados. El objetivo es articular esfuerzos para prevenir el suicidio, especialmente entre adolescentes.
“Con las incidencias tan altas que se han observado en temas de suicidio, es necesario abordarlo con los jóvenes, dar herramientas, factores de protección y habilidades para identificar señales de alarma, tanto en ellos mismos como en sus pares”, puntualizó.
Magallanes Castillo citó datos del observatorio de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama), donde se indica que más del 70 por ciento de los suicidios consumados corresponden a hombres. “Las mujeres lo intentan muchas veces, pero quienes lo consuman, en la gran mayoría, son hombres. Esto nos habla de un problema social donde ellos se guardan la emoción, minimizan síntomas y no acuden a atención médica”, señaló.
En este sentido, enfatizó que uno de los retos principales es romper estigmas, particularmente en salud mental. “Hablar de suicidio disminuye la posibilidad y el riesgo de que alguien lo ejecute. Es como una olla de presión: hablarlo lo disminuye, pero desde una contención social y comunitaria”, afirmó.
La estrategia también contempla la aplicación de cuestionarios especializados, con consentimiento informado de padres y madres de familia, para detectar posibles riesgos suicidas en menores. Dependiendo del resultado, se canaliza a instancias como los ECOSAMA, Centros de Integración Juvenil o servicios de psicología.
En cuanto a la prevención de enfermedades, la funcionaria destacó la importancia de la vacunación contra el VPH para reducir el riesgo de cáncer cervicouterino, una de las principales causas de mortalidad en mujeres. “Ya contamos con una vacuna que disminuye el riesgo de que en un momento determinado la mujer pueda padecer cáncer cervicouterino; por ello se acude a centros escolares donde está la población blanco para reforzar la cobertura”, explicó.
Para lograrlo, se coordinan con Servicios Públicos de Salud, IMSS-Bienestar, IMSS Ordinario, ISSSTE y unidades médicas cercanas, a fin de identificar qué escuelas o cuántas niñas requieren aún la dosis correspondiente.
Respecto a la salud de los hombres, Magallanes Castillo advirtió que persisten altas tasas de enfermedades cardiocirculatorias, particularmente infartos. “Hay un tema social que todavía nos impacta: los hombres no se atienden, se sienten mal y lo minimizan. En la mayoría de las unidades médicas, más de la mitad de quienes asisten son mujeres, ya sea por ellas mismas o acompañando a un familiar”, explicó.
Añadió que también existe una baja participación masculina en acciones de detección oportuna de cáncer de próstata, pese a que la norma oficial recomienda revisiones a partir de los 40 años. “El porcentaje aún sigue siendo bajo. Tenemos que vernos como personas, no como género que se antepone a la atención”, enfatizó.
Otra línea estratégica es “A salvo”, enfocada en la prevención de accidentes por automotor, especialmente aquellos relacionados con motociclistas que no utilizan casco o exceden los límites de velocidad. En este rubro se promueve la conformación de Comités Municipales de Prevención de Accidentes (Comupra) y el trabajo conjunto con autoridades de seguridad vial.
En el ámbito territorial, la funcionaria informó que cada jurisdicción sanitaria del estado trabaja actualmente con al menos una comunidad específica. No obstante, reconoció que uno de los principales desafíos es la limitada capacidad operativa frente a la amplitud de la población. “Somos muy pocos para mucha población. Necesitamos reforzarnos como instituciones y coordinarnos de manera interinstitucional y con los sectores”, admitió.
En este sentido, agradeció el respaldo de la Secretaría de Salud estatal y la colaboración de medios de comunicación, instituciones educativas y profesionales privados. Citó como ejemplo el municipio de Río Grande, donde psicólogos del sector privado se sumaron a la estrategia de prevención del suicidio en coordinación con la jurisdicción sanitaria y la Secretaría de Educación.
Finalmente, hizo un llamado a la corresponsabilidad social y a la alfabetización en salud, concepto definido por la Organización Mundial de la Salud como las habilidades que permiten a las personas tomar decisiones informadas sobre su bienestar.
“La salud no es solo cuando me enfermo; es un estado de equilibrio biopsicosocial. Si en su comunidad llegamos como servicio nacional y como trabajadores de la Secretaría de Salud, la invitación es a participar, a organizarse. La población que está más organizada es la que está mejor preparada para prevenir o atender alguna situación emergente”, concluyó.



