El Colegio Nacional del Notariado Mexicano (CNNM) expresó su respaldo al notariado de Zacatecas y a su rechazo a la reciente reforma a la Ley del Notariado aprobada por la LXV Legislatura del Estado, al considerar que los cambios representan un “retroceso histórico” que pone en riesgo la seguridad jurídica de la población.
En un comunicado, el presidente del Consejo del CNNM, Ricardo Vargas, reiteró su apoyo al presidente del Consejo Consultivo del Colegio de Notarios del Estado de Zacatecas, Jaime Arturo Casas Madero, así como a todo el gremio estatal, al subrayar que la función notarial es un pilar del Estado de Derecho y que su eficacia depende de la independencia y la alta preparación técnica de quienes ejercen la fe pública.
El organismo nacional advirtió que sustituir el examen de oposición por la designación directa de notarios por parte del titular del Poder Ejecutivo degrada la fe pública y abre la puerta a la politización de una función que debe ser técnica e imparcial. Señaló que el examen de oposición es la única garantía de que los ciudadanos sean atendidos por profesionales capaces y autónomos frente al poder.
Asimismo, calificó como alarmante la propuesta de permitir el otorgamiento de patentes notariales con un periodo de preparación posterior, al señalar que, en el sistema del notariado latino, la capacidad debe acreditarse antes de recibir la fe pública, ya que lo contrario pone en riesgo la validez de actos jurídicos que afectan el patrimonio y los derechos de las familias.
El CNNM también cuestionó que la reforma se haya aprobado sin estudios técnicos sobre la saturación notarial o la carga de trabajo, y afirmó que la modernización del servicio debe lograrse mediante la digitalización y la eficiencia administrativa, no mediante nombramientos sin sustento técnico.
Finalmente, el Colegio Nacional hizo un llamado respetuoso al gobernador David Monreal Ávila para que ejerza su facultad constitucional de veto y detenga la promulgación del decreto, al tiempo que reiteró que la seguridad jurídica “no admite excepciones politizadas”.



