Mineros del baloncesto termina con humillante derrota ante su afición en el Marcelino González. Una caída para finalizar la temporada regular, en donde se esperaba un termino más digno al estar en casa y en donde se debería de mostrar más responsabilidad deportiva en reconocimiento a la entrega de la afición que siempre ha estado ahí.
Ciertamente el resultado no modificaba nada el lugar en la clasificación. El quinto lugar se tenía previo al encuentro e incluso el rival se tenía garantizado. Sin embargo, la forma de cerrar dejó a la afición con un amargo sabor de boca. Además de la forma en cuanto al resultado una diferencia de 25 puntos en casa, sin duda que es bochornoso.
Viene ahora la reclasificación. En apariencia el rival es fácil. Mineros quinto lugar al termino del torneo regular, estará enfrentando al ocupante del sitio doce: Santos de San Luis Potosí. En apariencia un rival sencillo, pero con el resultado del último partido para Mineros, las cosas no se ven tan simple.
Serie de reclasificación, en donde Mineros debe de ganar los dos encuentros en casa, de lo contario la situación se pudiera complicar, si ésta se va a tres partidos se tendría que definir como visitante. Cuidado, la afición y el deporte merecen más respeto.
Los encuentros, están programados para realizarse el jueves a las ocho de la noche y viernes ocho y cinco de la noche, en la duela del Marcelino González. Esperemos que las cosas se tomen con mucha responsabilidad y avancen a la siguiente fase: cuartos de final. En donde las cosas ya no estarán tan sencillas.
En el futbol, Mineros volvió a tropezar con la misma piedra. De nuevo en jugada de último momento, Mineros recibió anotación de último minuto y con ello se perdieron dos puntos que en apariencia estaban en la bolsa.
Parecía que se tenía el triunfo a un minuto de concluir el partido, en donde se tenía una ventaja de un gol, se creía que la victoria se tenía y de repente sorpresivamente un descuido defensivo y la anotación visitante para emparejar el marcador a tres goles y con ello la perdida de dos unidades.
Justo o injusto el resultado, merecido o inmerecido el marcador. La realidad es que al final empate a tres goles y un punto para cada equipo. Con esta son dos ocasiones que se presenta la misma situación. Lo cual se debe de atender para evitar este tipo de resultados.
Descuidos de concentración, en especial dentro de la cancha. En donde ciertamente se debe de mantener cabeza fría afuera en la dirección técnica, pero alguien dentro de la cancha debe de mantener el orden defensivo.
En Mérida el resultado propició el retiro de Mario García, un técnico con capacidad demostrada. Y ahora con un técnico nuevo, quien seguramente aspira a crecer con la oportunidad recibida. Pero dentro de la cancha debe de aparecer un hombre que oriente a mantener la mentalidad para evitar cometer errores que han dejado ir unidades que pueden resultar importantes al final del torneo.
Pero mientras el balón se pone a rodar nuevamente, nosotros aquí seguimos…Deportivamente.



