El Papa León XIV emitió un enérgico llamado a las partes en conflicto y a la comunidad internacional para poner fin a la guerra en Tierra Santa, que ha causado “terror, destrucción y muerte” en la Franja de Gaza y otros territorios palestinos ocupados.
A través de su cuenta oficial en X (antes Twitter), el Pontífice insistió en la “liberación de todos los rehenes” y exigió un “alto el fuego permanente”, así como la entrada segura de ayuda humanitaria para la población civil gazatí, que enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes tras meses de bombardeos israelíes y bloqueo total.
En un segundo mensaje, el líder católico se unió al llamado de los patriarcas greco-ortodoxo y latino de Jerusalén, quienes pidieron detener “esta espiral de violencia y dar prioridad al bien común”. La declaración eclesiástica conjunta es una de las más firmes en rechazar la ofensiva militar israelí.
Mientras el Papa pidió el cese el fuego, el ejército israelí continúa su operativo en Gaza, que ya ha dejado más de 45 mil palestinos muertos -la mayoría mujeres, niños y personal médico-, según reportes de organismos de derechos humanos. Más del 70% de la infraestructura civil ha sido destruida, incluyendo hospitales, escuelas y sistemas de agua.
La ONU y organizaciones internacionales han documentado uso indiscriminado de armamento de alto poder, bombardeos a zonas de desplazamiento forzado, ejecuciones extrajudiciales y obstrucción deliberada de ayuda alimentaria y médica, actos que podrían constituir crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Este llamado pontificio se produce en un momento de creciente presión global para detener lo que numerosos académicos y juristas -incluidos especialistas en derecho internacional- han calificado como un “genocidio en desarrollo” por parte del Estado de Israel contra el pueblo palestino.
Hasta ahora, gobiernos occidentales -encabezados por Estados Unidos- se han resistido a imponer sanciones concretas a Israel, a pesar de las múltiples resoluciones de la ONU que exigen el cese inmediato de las hostilidades.
El jefe del Vaticano ha mantenido una postura crítica frente a la ocupación israelí y en las últimas semanas ha incrementado su diplomacia a favor del cese al fuego. Analistas ven en las declaraciones del Papa León XIV un reflejo del malestar dentro de la Iglesia católica por la pasividad de la comunidad internacional.
Mientras tanto, la población civil en Gaza sigue resistiendo en condiciones infrahumanas, con más de 1.7 millones de desplazados y un riesgo inminente de hambruna masiva.
En este mismo contexto, las fuerzas israelíes asesinaron el 25 de agosto del presente año a una veintena de personas, entre ellas cinco periodistas, durante un ataque al hospital Nasser, en el sur de la Franja de Gaza.
Según cifras extraoficiales, con los asesinatos de hoy suman casi 280 los periodistas abatidos desde el inicio de la embestida de Israel en ese territorio palestino, el 7 de octubre de 2023, tras los ataques liderados por Hamas en el sur de Israel. Los muertos en Gaza a la fecha superan los 61.000.
Al conocer la noticia, el comisionado general de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), afirmó que se siguen silenciando “las últimas voces que informan sobre niños que mueren en medio de la hambruna”.
“Más periodistas asesinados hoy (…) La indiferencia e inacción del mundo son impactantes”, acusó Philippe Lazzarini en una publicación en X.
Los periodistas abatidos trabajaban para empresas internacionales como Reuters, Al Jazeera y Associated Press.
De forma local, el pasado 12 de agosto, el gremio periodístico en el estado y el colectivo Zacatecas con Palestina, convirtió las escalinatas del Ex Templo de San Agustín en un altar de memoria, con velas, flores y fotografías, para recordar que en menos de un año más de 60 mil civiles han sido asesinados por las fuerzas israelíes.
Recordaron que el asesinato de Anas Al-Sharif y otros cinco corresponsales de Al Jazeera, alcanzados por un ataque aéreo junto al único hospital funcional en Gaza, no es un hecho aislado sino parte de una estrategia sistemática para acallar voces y borrar testigos.
Se condenó el asesinato de casi 300 periodistas desde octubre de 2023 por parte del ejército de Israel y sus aliados occidentales, exigiendo a la comunidad internacional medidas inmediatas para detener la masacre y llevar a juicio a los responsables.
“Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”, expuso Salvador Salado al convocar a sumarse el próximo 1 de septiembre a la jornada mundial contra el genocidio y la anexión anunciada por Israel de los territorios palestinos de Gaza y Cisjordania, y advirtió que, mientras la ONU se limita a declaraciones, el gobierno israelí avanza en sus planes de anexión.
La vigilia del 12 de agosto cerró con el compromiso colectivo de mantener la memoria de las víctimas, multiplicar las acciones de solidaridad y resistir la “normalización” de un genocidio que, como se subrayó, tiene raíces coloniales y cuenta con respaldo político y militar de potencias occidentales.
Con fotografías de Anas Al-Sharif, Mohammed Qreiqeh, Ibrahim Zaher, Mohammed Noufal y Moamen Aliwa, el gremio zacatecano honró a los periodistas asesinados, reconociendo su legado como puente hacia la verdad y la libertad.



