La renuncia de Teresa Guadalupe Reyes Sahagún como titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) representa un “fracaso anunciado” que confirma las advertencias de colectivos y especialistas sobre la designación de una funcionaria sin perfil idóneo, señaló el investigador Jairo Antonio López.
Desde su nombramiento en 2022, una buena parte de los colectivos de familias buscadoras y organizaciones no gubernamentales señalaron que Reyes Sahagún no contaba con el perfil adecuado para el cargo, ni con la trayectoria en acompañamiento o el conocimiento profundo de la crisis de desaparición que exige la función, recuerda el académico.
Además, su designación fue criticada como una imposición, pues el proceso careció de consulta y participación directa de los colectivos, a pesar de que la ley lo exige, subrayó.
Indicó que la renuncia también se inscribe en el intento del gobierno federal por contener el escándalo desatado tras el hallazgo masivo de restos humanos en el Rancho Izaguirre de Teuchitlán, Jalisco. En respuesta, el Ejecutivo instaló mesas de diálogo que, según el investigador, resultaron fallidas por la exclusión de las principales demandas de los colectivos y por la participación dudosa de ciertas organizaciones que actuaron como intermediarias.
El resultado fue una ley que no sólo representa un estancamiento, sino que implica un retroceso al desmantelar facultades de las comisiones locales y recentralizar el poder en las Fiscalías, sostuvo el investigador citando a colectivos participantes.
Esta lógica de gestión política de la crisis de desapariciones, ejemplificada en nombramientos sin el perfil técnico necesario y respuestas reactivas, es −según el académico− una muestra de que el Estado (tanto a nivel local como federal) sigue viendo el fenómeno como un problema que debe administrarse, y no como una emergencia que requiere soluciones eficaces en búsqueda, localización y prevención.
“Se mantiene la duda constante de por qué al Estado no le interesa buscar eficazmente a las personas desaparecidas”, concluye.
Por su parte, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) destacó que la salida de Reyes Sahagún ocurre luego de casi dos años de presión constante de colectivos, quienes han señalado su falta de experiencia y sensibilidad ante la crisis de desaparición. Tras el anuncio de su salida, la Secretaría de Gobernación informó que publicará próximamente las bases para una consulta pública que permita designar a la nueva titular.
“El proceso para la designación debe priorizar un perfil técnico y no político”, advirtió el Centro Prodh, y subrayó que deberá incluir una consulta con familiares y colectivos de personas desaparecidas.



