Los exgobernadores priistas Miguel Alonso Reyes y Pedro de León Sánchez se comprometieron a sumarse a las tareas políticas del PRI en Zacatecas, durante un encuentro convocado por la dirigencia estatal para fortalecer la unidad interna ante los desafíos electorales rumbo al cambio de gobierno en 2027.
En la reunión —celebrada el fin de semana en la residencia del expresidente del Comité Directivo Estatal (CDE), Gustavo Salinas Íñiguez— los exmandatarios coincidieron en la urgencia de reconstruir la confianza ciudadana, ampliar la militancia y consolidar una estructura competitiva. Alonso Reyes, gobernador entre 2010 y 2016, se declaró como un «soldado más en esta batalla» electoral, mientras que De León Sánchez (1998-2004) advirtió: «Hay que diferenciar cómo gobernó el PRI y cómo se gobierna ahora. Urge un cambio de rumbo».
José Olvera Acevedo, representante del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), subrayó que el primer reto es dinamizar, en un marco de unidad, el trabajo con municipios, sectores y organizaciones, incluyendo a los 58 comités directivos municipales. Debemos demostrar que el PRI sigue siendo un partido con estructuras y presencia nacional, afirmó.
Carlos Peña Badillo, presidente estatal del tricolor, enfatizó la necesidad de mantener un equilibrio entre apertura y firmeza: El PRI debe ser dialogante con quienes piensan distinto, pero cerrar el paso a los oportunistas. Anunció que se realizarán mesas temáticas con alcaldes, regidores y organizaciones femeniles para consolidar una estrategia integral.
Peña Badillo dejó abierta la posibilidad de competir en alianzas: «Aspiraremos con opciones como partido o como parte de una coalición». Sin embargo, insistió en que la prioridad es «un gran movimiento tricolor»que capitalice el descontento con la actual administración estatal.
El encuentro —el segundo de su tipo— refleja el esfuerzo del PRI zacatecano por rearticular sus bases tras una década de pérdida de influencia. Con críticas veladas al gobierno en turno y un llamado a la «renovación generacional», el partido busca reposicionarse en un estado donde la izquierda y Morena han ganado terreno.



