Ayer se celebró el Día del Minero, fecha en que se brinda un homenaje a los mineros y su labor en la extracción de minerales, actividad productiva que es fundamental para diversas industrias y la economía en general, pero en la que también se convoca a reflexionar sobre la seguridad laboral y el impacto ambiental que genera.
El Día del Minero surgió para conmemorar la fundación del Sindicato de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (Sitmmsrm) en 1934, pero en la actualidad también se celebra la labor de los trabajadores que se dedican a la extracción de metales.
La minería en México ha sido importante para el desarrollo del país, especialmente en regiones como Hidalgo, Guanajuato, Zacatecas y sitios que fueron explotados desde la época de La Colonia.
De acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), esta fecha tiene como objetivo reconocer a los trabajadores de la minería, una de las actividades económicas de mayor tradición en México, pero también reflexionar sobre las condiciones laborales que históricamente han sufrido los obreros y que ponen en gran riesgo sus vidas.
A nivel mundial, México es el primer destino de inversión en exploración minera de América Latina, donde ocupa el primer lugar en producción de plata y está entre los 10 principales productores de cobre y oro. También es el segundo mayor productor de fluorita, el tercero más grande de bismuto y el quinto de plomo.
Según datos de la Secretaría de Economía, a inicios de la segunda década del siglo 21, su producción minera tiene los siguientes porcentajes: 21 por ciento oro, 20 por ciento plata, 14 por ciento cobre, 8 por ciento zinc, y el resto en otros minerales, lo que representa un campo de interés para las inversiones extranjeras.
Un tema cuestionable de la minería es que la riqueza natural que se extrae no genera beneficios para toda la población, ya que las minas son explotadas por particulares, pequeños propietarios y corporaciones extranjeras que en muchos casos no cumplen con las mejores condiciones de seguridad y derechos laborales para los mineros, lo que ha causado accidentes graves como el caso de Pasta de Conchos, el derrame del río Sonora, y el colapso de la mina Micarán del ejido Rancherías, en Múzquiz.
Cabe recordar que, en el caso de Pasta de Conchos, el Gobierno de México instaló el “Comité para la Reparación y la Justicia en Pasta de Conchos” integrado por las familias de los mineros, las dependencias del Gobierno de la República y un “Grupo Técnico” constituido por 21 expertos, siete mexicanos y 14 extranjeros provenientes de Alemania, Australia, China y Estados Unidos, con el fin de determinar el método del rescate de los mineros atrapados.
Entre las conclusiones del análisis, se desprendió que era viable el rescate y que las rampas son la mejor alternativa para acceder al interior y continuar con obras paralelas a las existentes, así como iniciar con los estudios de ingeniería de detalle, como paso previo al inicio de los trabajos de rescate.
Por tanto, la CNDH refiere que “el campo de la minería no solo representa una actividad económica importante para el país sino un campo de disputa económico y de cuidado que debe garantizar los derechos a un medio ambiente sano, a condiciones laborales justas y seguras y a la garantía de contribuir a una vida digna para los mineros, comunidades y la nación”.
En ese contexto, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) anunció medidas para la protección de los derechos laborales en beneficio de 38 mil trabajadores de este sector a nivel nacional.
Entre esas medidas están la instrumentación de una constante vigilancia en el cumplimiento de la normatividad y la realización de inspecciones federales en materia de Seguridad y Salud a minas.
“La STPS reconoce la labor primordial de todos los trabajadores de este sector estratégico para el país, al tiempo de explicar que la industria de la minería es una de las más importantes para la economía y la generación de empleos. Actualmente, México se ubica entre los 13 principales productores mundiales en 24 minerales y la minería representa 4 por ciento del Producto Interno Bruto nacional”, concluye.



