Washington. Republicanos y demócratas en el Senado no lograron acuerdos sobre el gasto en su más reciente intento para evitar que el gobierno de Estados Unidos incumpla el pago de sus deudas y acabar con el cierre parcial del gobierno que entrará en su tercera semana.
Después de una serie de pláticas sin resultados entre el presidente Barack Obama y los republicanos de la Cámara de Representantes, los líderes de la mayoría y la minoría en el Senado, el demócrata Harry Reid y el republicano Mitch McConnell, respectivamente, trataron de resolver la crisis aunque una conversación la tarde del domingo no produjo una solución inmediata.
«Los estadounidenses quieren que el Congreso llegue a un acuerdo», dijo Reid al comienzo de una rara sesión dominical en el Senado, en la que pidió que se logre un acuerdo de largo plazo sobre el presupuesto.
Los dos negociadores discuten la petición de los demócratas para deshacer o modificar los recortes generalizados al gasto en programas domésticos y de defensa que los republicanos consideran cruciales para reducir el déficit del país.
McConnell insistió en que la solución está al alcance a partir de la propuesta hecha por un grupo bipartidista de 12 senadores encabezados por la republicana Susan Collins y el demócrata Joe Manchin, que permitiría reabrir el gobierno, darle fondos a los niveles actuales por seis meses y aumentar el límite de endeudamiento hasta el 31 de enero.
«Es momento de que los líderes demócratas den un ‘sí’ por respuesta», dijo McConnell en un comunicado.
El más reciente obstáculo se presentó cuando se cumplen 13 días del cierre parcial de las operaciones del gobierno federal que mantiene fuera de sus labores a 800 mil empleados y ha afectado casi todo, desde los servicios a los veteranos de guerra hasta las inspecciones ambientales.



