■ Si para enero de 2014 no se transparenta la obra, realizarán conferencia de prensa, informan
■ Colonos están a favor del “embellecimiento” pero no del “cambio del modelo”, señalan
“El hecho de que nos hayamos sentado con el gobierno (a dialogar) no quiere decir que les vayamos a dar un cheque en blanco”, dijo Bernardo Acosta, vocero de la Asociación Pro Alameda Trinidad García de la Cadena, en relación al proyecto de intervención de este espacio público, mismo que esperan sea dado a conocer abiertamente por las autoridades a mediados del mes de enero de 2014, como límite.
Tras este periodo, señalan, si no se trasparenta lo que se realizará en esta obra, ofrecerán una conferencia de prensa en la que pormenorizarán los acuerdos y detalles abordados durante las cuatro reuniones celebradas el pasado mes de noviembre con funcionarios de gobierno federal, estatal y municipal.
Después de casi dos años de incertidumbre, lapso del que destacan la cerrazón del ex titular de la Secretaría de Obras Públicas, Alfonso Peschard Bustamante, para dar a conocer este proyecto, hecho para el que no encuentran una explicación, subrayan que lo que quedó claro ante la opinión pública fue la intención de su organización de “salvar a la Alameda de un guadalupazo”. Esta última, expresión que acuñan para designar a la controversial remodelación que se realizó en el Jardín Juárez del municipio Guadalupe en 2012.
En este momento, y tras haber participado en las reuniones encabezadas por Mario Rodríguez Márquez, titular de la Secretaría de Infraestructura (Sinfra) y sucesor de Peschard Bustamante, consideran que han logrado su propósito, esto es, que se preserve la balaustrada, la estatua dedicada a Francisco García Salinas, Tata Pachito; el kiosco, el espacio en su cualidad de paseo y los árboles, de ellos, sólo ocho deberán ser retirados por encontrárseles “enfermos”, como fue expresado y asumido por las autoridades en estos encuentros, dicen.
La Asociación Pro Alameda Trinidad García de la Cadena está a favor del embellecimiento y restauración de este lugar pero nunca de una remodelación, no quieren que se cambie “el modelo” del mismo, reiteran su postura a través de Bernardo Acosta.
Quedó pendiente, agrega, el que se defina si se conserva abierto este lugar al tránsito vehicular, hecho que los vecinos consideran debe permanecer hasta en tanto no se ofrezcan soluciones para estacionamientos, de lo contrario, se afectaría principalmente a quienes tienen negocios en la zona.
Las 150 familias que integran esta organización tienen un sistema de “comunicación rápida”, cada vecino llama a tres o cuatro más y éstos a su vez a otros dos o tres. A las reuniones cada célula familiar envía a uno de sus miembros, no siempre el mismo.
“Nos vimos forzados” a implementar esta red de comunicación ante la intolerancia al diálogo expresada por la actitud de Peschard Bustamante. “Nos organizamos para poder aparecer en la Alameda en cuestión de minutos”.
Este esquema permitió también que en mes y medio, antes de que se celebraran las reuniones, se recabaran casi 4 mil firmas de apoyo ciudadano para su causa.
Comenta esto, respecto al periodo anterior a la etapa de diálogo que fue inaugurada gracias a la coincidencia de uno de sus miembros con Miguel Alonso, gobernador del estado, en algún momento del mes de agosto de 2013, situación que se aprovechó para abordarlo, tras un año y medio de solicitar entrevistarse sin éxito con el ex titular de la otrora Secop.
Alonso Reyes se habría comprometido con ellos a desechar “el proyecto Peschard” y a elaborar en conjunto, “uno nuevo”.
“Este asunto se arregló hasta que el gobernador lo agarró por los cuernos”, por su instrucción se dio inicio a las reuniones con vecinos, dicen, y destacan como un acierto el que en ellas se integraran las representaciones de la Junta de Conservación y Preservación de Monumentos Coloniales y Zonas Típicas, la presidencia municipal de Zacatecas, el delegado en el estado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Icomos México y aun de la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social, por su vecindad con este espacio.
Entre otros temas se trató con Carlos Peña Badillo, presidente municipal de Zacatecas, el de la seguridad en la Alameda Trinidad García de la Cadena, sobre ello, consideran se ha desvirtuado al lugar diciendo que hay muchos borrachos, quienes se orinan en esta vía pública, fiestas y altos volúmenes que provienen de los sitios de reunión nocturna ubicados en la zona.
Al respecto, la opinión de la organización es que guardar el orden no es asunto de infraestructura sino de hacer valer el Bando de Policía y Buen Gobierno.
“Decir que no se puede controlar eso es como aceptar que Carlos Peña no puede gobernar. Nosotros le damos un voto de confianza”.
Si alguien se agarra a golpes en la Alameda, se orina, se excede en el ruido o en los horarios, los vecinos creen que la autoridad sí tiene capacidad para multarlo y someterlo al orden.
Por ello optaron por apoyar que se den licencias para la venta y consumo de alcohol en botella abierta en esta zona, pues se expresan a favor del orden pero también del desarrollo de Zacatecas, en tanto que consideran le da vida al lugar la apertura de bares o restaurantes en el área.
Bernardo Acosta dijo que se encuentran “atentos” a lo que ocurra en los próximos días en relación a la información sobre este proyecto de intervención.
Saben que la fecha límite para lanzar la convocatoria para la licitación de esta obra se cumple el 31 de diciembre próximo, esperan por ello que “las instituciones tengan un compromiso de verdad con la ciudadanía”.



