En México se registraron 36 mil 447 delitos en carpetas de investigación iniciadas en materia de justicia penal para adolescentes durante 2024, siendo el delito de lesiones el más frecuente, el cual desplazó al robo, que fue el más frecuente entre 2017 y 2021, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Al dar a conocer este lunes los resultados del programa Estadísticas sobre Personas Adolescentes en Conflicto con la Ley (EPACOL) 2026, a una década de la reforma en materia penal para adolescentes en conflicto con la ley, que se materializó con la publicación de la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes (Lnsijpa), el Inegi precisó que durante el 2024, 35 mil 193 personas adolescentes fueron registradas como imputadas por la presunta comisión de un delito en las carpetas de investigación iniciadas por las fiscalías o procuradurías estatales.
Lo anterior representó un aumento de 7.1 por ciento respecto a 2023, y de 55.4 por ciento en comparación con 2021, año con el número más bajo de personas imputadas. En el periodo de análisis, alrededor de ocho de cada 10 personas adolescentes imputadas fueron hombres.
El Inegi precisó que 14 entidades federativas superaron la tasa a nivel nacional de 259 personas adolescentes imputadas por cada 100 mil personas adolescentes. Entre las más altas se ubicaron Aguascalientes (841), Nuevo León (665), Sonora (631) y Ciudad de México (612).
De acuerdo con el Inegi, en 2024 se registraron 27 mil 912 víctimas en las carpetas de investigación iniciadas en materia de justicia penal para adolescentes, de las cuales seis de cada 10 fueron mujeres y 58.9 por ciento era menor de 20 años. La mayor proporción de mujeres víctimas se concentró en el grupo de 10 a 19 años; en el caso de los hombres, la proporción fue mayor en las víctimas con edad no identificada.
Al cierre de 2024, había 4 mil 95 personas adolescentes con alguna medida de sanción, de las cuales 64.3 por ciento se encontró con medida no privativa de la libertad y 35.7 por ciento, con alguna medida privativa o restrictiva de la libertad. Estas últimas medidas incluyen medida cautelar de internamiento preventivo, internamiento y semi-internamiento o internamiento en tiempo libre.
En 2024, mil 562 personas adolescentes ingresaron a los centros de internamiento estatales del país, de las cuales nueve de cada 10 fueron hombres. Tras una tendencia a la baja en la privación de la libertad de personas adolescentes, en 2024 se observó un aumento de 3.6 por ciento en los ingresos a los centros de internamiento respecto a 2023.



