Washington. El congresista republicano que comparó a estudiantes indocumentados con «mulas» con “pantorrillas como melones” por portar marihuana desde México, Steve King, siguió hoy recibiendo reprimendas oficiales, mientras activistas entregaban melones en su oficina en protesta por sus palabras.
En momentos en que la Cámara de Representantes analiza cómo afrontar la reforma migratoria, esta semana salieron a la luz unas declaraciones de King haciendo la -en palabras de su propio Partido Republicano- «ofensiva» comparación al criticar en una entrevista la posibilidad de buscar una vía para la legalización de los «dreamers».
Así se conoce a los jóvenes indocumentados que llegaron a Estados Unidos de la mano de sus padres y que califican para la fracasada ley «DreamAct», que preveía su regulación en caso de que cursaran estudios superiores o sirvieran en el ejército, entre otras condiciones.
«Por cada (joven) que es un buen estudiante («valedictorian» en inglés), hay otros cien ahí fuera que pesan 60 kilos y que tienen las pantorrilas del tamaño de melones por cargar 34 kilos de marihuana a través del desierto. Esa gente sería legalizada por la misma ley», afirmó King la semana pasada.
Un grupo de estos «dreamers» se acercó hoy hasta su oficina en el Capitolio para hacerle entrega de melones, en referencia a sus «inaceptables» palabras.
«Queríamos hablar con el congresista para decirle que sus comentarios son inaceptables, que nuestras piernas no tienen el tamaño de melones y que incluso si las tuvieran, no somos mulas de droga, estamos aquí como estudiantes y él tiene que dejar de hacer ese tipo de comentarios», declaró a la prensa Maricela Aguilar, una joven indocumentada de 22 años que forma parte del movimiento de «dreamers» (soñadores, en inglés) United We Dream, que organizó la acción.
Según el diario «The Hill», personal de la oficina de King aceptó los melones en nombre del congresista, que dijeron estaba reunido y que por lo tanto no podía reunirse con los jóvenes activistas.
Mientras, el presidente de la Cámara de Representantes y número uno de los republicanos en el Congreso, John Boehner, volvió a recriminar públicamente a King por sus palabras, aunque no mencionó posibles represalias contra el congresista de su bancada, como su retirada del Comtié Judicial que reclaman los activistas migratorios.
«No hay lugar en este debate para comentarios odiosos o ignorantes de funcionarios electos», dijo hoy Boehner durante su rueda de prensa semanal. Las palabras de King, subrayó, son «profundamente ofensivas y están equivocadas», insistió en comentarios similares ya realizados la víspera.
Boehner afirmó que las palabras de King «no reflejan los valores del pueblo estadounidense o del Partido Republicano» y llamó a toda su bancada y a los demócratas a trabajar de forma «constructiva, abierta y respetuosa».
En momentos en que la reforma migratoria divide profundamente a demócratas y republicanos en el Capitolio, las condenas a las palabras de King muestran una rara coincidencia entre bancadas.
Varios republicanos, incluido Boehner, ya han criticado al congresista por Illinois por sus palabras, que también fueron reprendidas por legisladores demócratas y por la propia Casa Blanca, cuyo portavoz, Jay Carney, las calficó de «extremadamente desafortundas» y «ofensivas».
«Desde luego, no van a ayudar a ningún esfuerzo republicano para mejorar su posición respecto a los hispanos», advirtió el vocero de Obama.



