México, DF. La reforma hacendaria y fiscal propuesta por el gobierno y avalada en una de las dos cámaras del Congreso «no resuelve uno de los problemas más grandes del país» que es la dependencia que tienen las finanzas públicas respecto de los ingresos petroleros, afirmó este jueves el Banco Mundial.
«Queda la preocupación de que esta reforma, en esta fase, no parece resolver uno de los problemas más grandes del país, que es la dependencia de los ingresos petroleros», aseguró Gloria Grandolini, directora del Banco Mundial para México y Colombia.
El conjunto de cambios propuestos por el gobierno y las enmiendas realizadas en la Cámara de Diputados «parece ser que no disminuirían el porcentaje de la recaudación que está directamente ligado al petróleo. Pero en términos de dirección es una reforma correcta», añadió.
Actualmente, 35 de cada 100 pesos de los ingresos del Estado están relacionados con la explotación del petróleo, de acuerdo con datos oficiales.
En el mismo sentido, Joost Draisma, economista del Banco Mundial para México, consideró que el país enfrenta el reto de financiar un gasto público creciente, al tiempo que se abre una incógnita sobre los ingresos que podrá obtener en el futuro por la explotación del petróleo.
«México tiene una recaudación baja para su nivel de desarrollo», dijo Draisma. Por otro lado, añadió, el país enfrenta presiones de gasto a futuro, particularmente para financiar pensiones y un creciente gasto en salud porque el tipo de enfermedades que aqueja a la población está cambiando: la gente vive más años y padece enfermedades más degenerativas que son más costosas de atender, añadió.
«Por otro lado, el petróleo es una gran incógnita sobre cuánto hay, cuánto se puede producir y cuánto ingreso esperar de ello», dijo Draisma. «Lo que sí sabemos es que el petróleo no dura para siempre. A lo mejor hay más que se puede explotar, pero en el tiempo se va a tener que sustituir con un ingreso básicamente tributario para financiar las presiones de gasto», agregó.



