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miércoles, 5 octubre, 2022
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La escuela de don Isidro Abundio de la Torre

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Por: LEONEL CONTRERAS BETANCOURT •

La risueña Villa de Jerez, enclavada en el Valle de Amaya, también llegó a tener su escuela de primeras letras desde la segunda mitad del siglo 18. El rico filántropo que, aunque no hay muchos, y el trabajo es dar con ellos, don Isidro Abundio de la Torre fue quien mediante un donativo piadoso que heredó se logró fundar el establecimiento educativo jerezano.

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Aunque se desconocen los pormenores sobre la fundación y sostenimiento de la escuela de Jerez, es muy probable que fuera la misma que se creó en la segunda mitad del siglo XVIII con el legado piadoso de la testamentaría de don Isidro de la Torre (1) y que su hijo Pantaleón administraba. Antes de morir, don Isidro dejó un legado de seis mil pesos para la escuela de primeras letras de la Villa de Jerez, los 300 pesos que el principal proporcionaba de rédito (2) se destinaban anualmente para el pago del maestro. Por ese sueldo el preceptor estaba obligado a: “[ …] admitir a la escuela a cuantos niños se le presenten de cualesquiera clase, calidad o condición que fueren, cuidando como debe de su buena crianza e instrucción, y de que asistan los jueves de cada semana a la misa de renovación y los domingos del mes, a la de cofradía, yendo en comunidad cantando la doctrina cristiana, y regresándose en la misma conformidad a su escuela. Y los sábados asistirán al rosario que se reza a María Santísima en la Iglesia Parroquial o en la Iglesia Hospital. Encargándoles que en estos religiosos actos procedan con modestia. Oren y rueguen a Dios por los benefactores. Que el maestro no reciba por vía de paga ni la más leve cosa ni los pensione a llevar los sábados velas ni otras cosas como lo suelen acostumbrar en algunas escuelas o casas de esta naturaleza. Que la lectura comience en los días de enseñanza en el invierno a las siete de la mañana hasta las doce, y en la tarde, desde las dos hasta las cinco; y en el verano, estío y otoño comenzará a las seis de la mañana hasta las doce, y en la tarde, desde las dos hasta las cinco y media, siendo la casa del maestro contigua a la de la escuela, sin que pague por ella renta alguna”. (3). 

Esta cita literal un tanto extensa, pero que no admite desperdicio, la retomaremos para comentarla en una posterior colaboración.

Referencias:

APJ. Archivo Parroquial de Jerez.

1 Don Isidro Abundio de la Torre, acomodado jerezano, según apuntes proporcionados por el historiador y genealogista Bernardo del Hoyo, fue hijo de don Isidro de la Torre y de doña Casilda Salcedo.  Se cazó con Josefa Peredo, de cuya unión nació Pantaleón, quien sería el albacea de sus bienes de entre los que una parte se destinó al pago del maestro de la escuela de primeras letras de Jerez y al sostenimiento de algunas cátedras que en esa misma villa se impartieron desde mucho tiempo antes de que se fundara la Casa de Estudios o Instituto Literario de Jerez, durante el gobierno de Francisco García Salinas. Es muy probable que el terreno donde funcionó la escuela de primeras letras fuera un lote que se ubicaba enfrente del templo de la Soledad, mismo lugar en donde por el año de 1833 se acondicionó para la escuela lancasteriana y posteriormente durante el porfiriato se construyó el actual Edificio de la Torre, bella construcción de estilo gótico. Sobre la sede en que se estableció la escuela lancasteriana de Jerez, véase el trabajo de Leonel Contreras Betancourt (2004): Las escuelas Lancasterianas de Zacatecas en la Primera República Federal, 1823-1835.

2 Los réditos generados por conceptos de préstamos de algún fondo piadoso durante la Colonia, en su mayor parte, eran administrados por los capellanes o capellanías. Los préstamos se prestaban a cambio del aval de las propiedades de agricultores, comerciantes, industriales o mineros que los solicitaban. Por lo general, sostiene un destacado historiador, “dichos préstamos eran de muy largo plazo, _a veces por generaciones_, y el único compromiso de los deudores era el pago puntual de los réditos”., véase a Luís Jáuregui, “Las reformas borbónicas” en Gran Historia de México Ilustrada, Planeta, CONACULTA-INAH, México, 20012001, pp. 58-59 (fascículo).

3 APJ “Informe sobre el Legado de don Isidro Abundio de la Torre para el sostenimiento de la escuela de primeras letras de Jerez, dado a conocer en el auto de visita del Obispo Juan Ruíz de Cabañas a esa Villa, el 20 de mayo de 1799”, Área Disciplinar, Sección Gobierno, Serie Administración, Subserie Libros de Gobierno, caja 183.

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