La secretaria de Obras Públicas, Mildret Karla Montes Inchaurregui, aseguró que el cierre del actual sexenio estará enfocado en consolidar el rescate carretero, el impulso al programa de Movilidad para el Bienestar (Mobi) y la construcción de infraestructura estratégica en materia de seguridad.
Recordó que ya se han intervenido más de 2 mil 500 kilómetros de la red vial del estado, incluyendo carreteras de jurisdicción estatal, federal e incluso algunas municipales, y que los esfuerzos se concentran en atender los ejes troncales más deteriorados.
Entre las obras prioritarias mencionó la reconstrucción de la carretera Atolinga–Tlaltenango, la conclusión de la Florencia–Teúl, el tramo Tlaltenango–Jalpa, así como la vía Pinos–Ojuelos, de la que destacó su importancia por su carácter de carretera interregional, intermunicipal e interestatal.
Sobre la carretera Atolinga-Tlaltenango resaltó que presenta un alto grado de deterioro y ha sido solicitada por diversas comunidades de la región. Explicó que ya se formalizó el convenio para iniciar los trabajos.
También mencionó avances en comunidades de la zona frijolera del norte como la Colonia Hidalgo, González Ortega y Río Grande, así como en tramos de importancia económica como Fresnillo−Bañón y Calera−Santiago.
Explicó que la extensión territorial del estado dificulta la atención simultánea de toda la red vial, ya que muchas comunidades están conectadas por trayectos largos que requieren inversiones y trabajos complejos. Esto, añadió, influye en la percepción ciudadana, pues no siempre se advierte con claridad el alcance de las obras que ya han sido ejecutadas.
Montes Inchaurregui explicó que la planeación de las obras parte de diagnósticos técnicos realizados en campo por personal especializado, quienes determinan si una vía requiere una microcarpeta, rehabilitación superficial o una reconstrucción total.
La ingeniera destacó que el programa Movilidad para el Bienestar (Mobi) sigue en pie, con la ejecución de proyectos que conformarán el primer anillo periférico de la zona conurbada Zacatecas–Guadalupe, así como obras transversales que lo complementarán, por parte de la SOP.
Subrayó que “este año serán contratados y comprometidos” los proyectos de Mobi y a pesar del revés político que representó la cancelación del viaducto elevado, la funcionaria defendió que el proyecto es técnica y urbanísticamente necesario, y que alguna administración tendrá que retomarlo.
Sobre la percepción de sobrecostos en las obras, la ingeniera subrayó que el gobierno del estado opera con apego a normativas y precios de mercado. “Nos manejamos a través de los índices de precios unitarios del Inegi, y tenemos nuestro tabulador de precios unitarios. Hacemos estudios de mercado para cada concepto que vamos a ejecutar, para cada material que vamos a ejecutar, como nos lo marca la ley”, explicó.



