La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés) hackeó cuentas de correo de la Presidencia de México por años y obtuvo información interna ‘‘lucrativa’’ –en sus propias palabras– sobre toma de decisiones del sistema político mexicano, a través de su división especializada en espionaje denominada Operaciones de acceso personalizado (Tailored Access Operations, TAO), según documentos filtrados por el ex analista de la agencia Edward Snowden y revelados por la revista alemana Der Spiegel.
Después de husmear sistemáticamente las comunicaciones internas del gobierno mexicano, la agencia logró finalmente descifrar las claves para ingresar al servidor de la Presidencia de la República durante el sexenio pasado. De esta forma, Felipe Calderón, el mandatario que colaboró de manera más estrecha con Washington que todos sus antecesores, fue uno de los blancos del espionaje estadunidense.
Flateliquid y Whitetamale, nombres en clave
En mayo de 2010, TAO produjo un informe clasificado en la NSA como ultrasecreto, que reportaba la tarea de espionaje como misión cumplida y afirmaba que la infiltración al servidor interno de la Presidencia mexicana, utilizado además por todo el gabinete, resultó ser una fuente lucrativa, ya que permitió seguir todo tipo de información diplomática, económica y de liderazgo del gobierno del sexenio pasado.
El reportaje, publicado en la edición que empieza a circular hoy, es firmado por la periodista Laura Poitras, quien obtiene información directa del analista informático de la NSA Edward Snowden, actualmente asilado en Moscú. Der Spiegel, con su millón de ejemplares impresos a la semana, es el semanario de mayor circulación en Europa.



