Paso a desnivel de Mercado de Abastos provocó caída hasta de 80% en las ventas

Paso a desnivel de Mercado de Abastos  provocó caída hasta de 80% en las ventas

■ A un mes de inaugurada la obra, los comerciantes están en proceso de recuperación

■ Cierre de 10 negocios y pérdidas por 50 mdp, resultado del retraso en las obras, señalan

Después de que las ventas de decenas de locatarios del Mercado de Abastos se desplomaron hasta 70 u 80 por ciento a lo largo de casi año y medio, a causa de la construcción del distribuidor vial de la central de abastos, a un mes de inaugurada la obra, los comerciantes están en un proceso de recuperación, pero saben será lento pero no tienen más opción que sacar adelante sus negocios.

Guadalupe Orozco Armendáriz, Felipe Coronado Medina y Jesús Saucedo Venegas fueron tres de los muchos comerciantes que padecieron los estragos de la obra y el abandono de los tres órdenes de gobierno para tratar de mitigar que durante más de un año se cerró la circulación de la entrada principal al lugar y, ante la falta de clientes, para los locatarios cercanos a las vías del tren, la actividad comercial casi desapareció.

Con la crisis algunos tuvieron que buscar alternativas laborales para sostenerse.
Jesús Saucedo, de ser dueño de una mueblería, tuvo que apostarle a la venta de semilla y frituras. Felipe Coronado, dueño de una vulcanizadora de llantas debió con sus herramientas salir a buscar clientes, y Guadalupe Orozco, de tener 14 trabajadores en su cremería, se tuvo que quedar con cuatro.

Tan sólo en el área de almacenes, en el Mercado de Abastos hay alrededor de 120 locatarios, algunos con cuatro o cinco bodegas, quienes hasta hace un año daban más de mil 200 empleos, pero por las causas referidas se despidió a más de la mitad y cerraron algunos locales, dijo Orozco.

En enero de 2012 inició la construcción del paso a desnivel Mercado de Abastos, con una inversión inicial de 108.6 millones de pesos, aunque la obra se contempló a seis meses, por ciertos inconvenientes se postergó más, lo que dañó severamente la economía de decenas de zacatecanos, porque el paso vehicular a esos comercios era imposible.

Sin contar que por factores adicionales a la obra, también han padecido los estragos de la inseguridad.

Guadalupe Orozco relató que la afectación ha sido tal, que por miedo, se vio en la necesidad de cancelar las rutas para surtir sus productos de la cremería a algunos municipios y comunidades cercanas. “No teníamos la seguridad adecuada, había problemas muy fuertes y decidimos no continuar”, sostuvo.

Aseguró que la mayoría de los locatarios del mercado ha sufrido algún tipo de amenaza y les han pedido dinero, otros sí que han tenido problemas muy “fuertes”.

De 12 empleados se quedaron cuatro
Guadalupe Orozco es dueña de una cremería ubicada en las bodegas más cercanas a las vías del tren, durante el año y medio de la obra, tuvo que ser paciente y esperar, pues no había más alternativas, aunque sus ventas de crema, queso, huevo, jamón y otros embutidos bajaron hasta 70 por ciento.

La también secretaria de la mesa directiva de locatarios del Mercado, relató que llegó un momento de desesperación entre los comerciantes, pues la espera fue larga, pero a casi un mes de inaugurada la obra, hay esperanzas de recuperarse, aunque todavía no notan el cambio, porque muchos clientes desconocen que la entrada se ha normalizado. “Todavía no vemos claro el beneficio”, agregó.

Orozco relató como la espera llegó a afectarle mucho a la economía del mercado; cerraron tres comercios cercanos a ella, a muchachos que se ocupaban les dijeron que ya no fueran porque no había trabajo. “Yo ocupaba a 12 muchachos y me tuve que quedar con cuatro”, sostuvo.

Ahora, la meta es hacer del Mercado de Abastos un lugar capaz de competir con los centros comerciales, que han atraído un número importante de clientes, pero se pronunció porque éstos valoren la tradición de comprar en un mercado.

Incluso, informó, que en los siguientes días se instalará un nuevo alumbrado “por ello estamos contentos empezando a renovarnos y a unirnos para ofrecer una nueva imagen”.

De dueño de mueblería, a la venta de semillas y frituras
Jesús Saucedo Venegas es dueño la mueblería Saucedo. Es un pequeño empresario que durante un año y medio vivió la crisis más tremenda que ha tenido como tal. No pasaba gente por la calle Alejandro Volta (donde está su negocio), por ende no había ventas y dejó de percibir ingresos hasta 80 por ciento menos a lo habitual.
“Hubo semanas completas en que nos íbamos tal como llegamos, sin hacernos la cruz con alguna venta”, ante esa situación, Saucedo llegó al punto de comer unos días bien y otros a medias.

Refirió que en los días de mayor desesperación, los locatarios se unieron y entregaron oficios dirigidos al presidente municipal, el cabildo en general, el gobernador y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) para solicitarles su apoyo; de ninguno recibieron por lo menos una respuesta.

Es así que Saucedo se vio obligado a apostarle a la venta de semillas y frituras y fue por ello que pudo subsistir todos los meses de crisis, en los que incluso tuvo que cancelar el servicio de teléfono, Internet y cable, afectándose de manera directa, pues eran medios que tenían para publicitarse y dar un mejor servicio.

Al no haber sacado por lo menos para el combustible, también duró semanas sin mover su camioneta y únicamente se transportaba en moto, según dijo.

En la calle donde está la mueblería Saucedo, cerraron varios comercios: una farmacia, una tienda de cerámica, un expendio de cerveza y un local denominado de chácharas.

Debe meses de renta y no se ha podido recuperar
Felipe Coronado Medina es otro zacatecanos que desde hace ocho años se dedica a arreglar llantas y tiene su propia vulcanizadora en un local del mercado, donde paga mil 700 pesos de renta mensuales. Cuando se anunció el cierre de la vialidad, decidió no dejar el local porque ya lo conocían sus clientes.

Sin embargo, contó que conforme pasaron los meses, la clientela escaseó, a tal grado que en días no llegaba uno solo y se vio en la necesidad de agarrar sus herramientas y salir a buscar trabajo afuera, pero según aseguró, no corrió con mucha suerte. “Ya ni me quiero acordar de esos días de desesperación”, puntualizó.

Hoy que la vialidad Mercado de Abastos ha vuelto a la normalidad, a Felipe Corona ahora le preocupa el adeudo de 10 mil pesos que tiene con su arrendador por varios meses de renta no pagados, de modo que teme que lo quiera sacar del sitio.

El llantero comentó que intentará seguir con el negocio que se ha consolidado en ocho años, pues hay confianza en que una vez abierta la vialidad se comience a recuperar la movilidad del sitio. “Aunque ya nunca será lo mismo, porque también quitaron el mercado de los fierros”, lamentó.

Si bien se negó a dar declaraciones por falta de tiempo, Miguel Letechepía, líder de los locatarios del Mercado de Abastos, aseguró que las ventas están regulares y no hay mayor problema, desconoció incluso si algunos locales se vieron en la necesidad de cerrar durante la construcción del puente vial.

Pérdidas, se calculan en 50 millones de pesos
El cierre de 10 negocios y pérdidas que se calculan en 50 millones de pesos es el resultado del retraso en las obras del Distribuidor Vial del Mercado de Abastos, informó Manuel Pérez Hernández, propietario de Grupo Peravi y representante de locatarios ubicados en la calzada Netzahualcóyotl o antigua carretera Panamericana.

A las pérdidas económicas registradas entre locatarios del Mercado de Abastos durante más de un año en que la obra se encontraba en su etapa de construcción más fuerte, se suma la disminución en las ventas de los comerciantes ubicados en la calzada para quienes, además, no está contemplada la modernización urbana de sus entradas.

El retraso en las obras generó que los comerciantes perdieran la clientela de muchos años, “por una obra a la que no le dieron ni la importancia ni la rapidez que se ocupaba por tratarse de este punto”, expuso el empresario.

De los poco más de 30 locatarios que se han visto afectados con las obras que se realizan en la zona, 10 de ellos tuvieron que cerrar definitivamente, a estos se suman los comerciantes ambulantes que prácticamente desaparecieron de la zona.

Pérez Hernández, quien es propietario de un negocio dedicado a la venta de pollo, se vio en la necesidad de despedir a 25 trabajadores ante a la disminución en las ventas, cifra que deberá sumarse a los realizados por el resto de los negocios, agregó.

Este martes los comerciantes afectados se entrevistaron con la secretaria de Economía del estado (Sezac), Patricia Salinas Alatorre, ante quien le plantearon la problemática y solicitaron apoyo para iniciar la recuperación de sus negocios.

El compromiso por parte de Gobierno estatal, informó Pérez Hernández, será la realización de una campaña de promoción para que la clientela vuelva a esta zona, sin embargo este apoyo deberá esperar hasta que la obra se encuentre concluida en su totalidad.

Deficiencias en el proyecto generan inundaciones en locales
La obra, cuyo plazo de entrega se ha retrasado en varias ocasiones y que aún no está concluida a pesar de que autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) afirman que se encuentra funcionando a 100 por ciento, continúan con una serie de ajustes ante la presencia de las lluvias de la temporada.

De acuerdo con Pérez Hernández, las lluvias de las últimas semanas dejaron en evidencia que en el proyecto no se contemplaron los mecanismos necesarios, con la finalidad de evitar que algunos espacios del propio distribuidor y zonas aledañas se inundaran.

“Afortunadamente llegaron las lluvias antes de que entregaran la obra y se dieron cuenta de que las pendientes no las vieron o no las proyectaron por lo que varios de los locales nos estamos inundando”, detalló el empresario.

Recientemente el local ocupado por Grupo Peravi tuvo una inundación ante la falta de
alcantarillas que contuvieran la corriente formada por la cantidad de agua pluvial que ha caído durante los últimos días. Además del líquido, el comercio quedó cubierto de lodo pues la pavimentación de los accesos a los comercios en esta vialidad no forma parte del proyecto del distribuidor.

La falta de alcantarillas y banquetas son otros temas que los comerciantes de la zona trataron con autoridades de la SCT, por lo que la dependencia federal continuará con modificaciones al proyecto que inició en enero de 2012.

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