22.5 C
Zacatecas
miércoles, 29 junio, 2022
spot_img

El Platabús y el trasporte público digno

Más Leídas

- Publicidad -

Por: LAURA ELVIA BERMÚDEZ VALDÉS* •

Para muchos de nosotros que hemos vivido en esta ciudad tras el boom del automóvil, el derecho a la movilidad significa poder subirnos a nuestro vehículo y desplazarnos a donde queramos, como queremos y llegando hasta la puerta de nuestro destino, desgraciadamente este modelo de movilidad representa dos grandes problemas; el primero es que no todos somos participes de este tipo de movimiento; más del 60% de la población no tiene un vehículo y por lo tanto no es esta una descripción incluyente, y el segundo que no suele ser atribuido a este hecho, es que históricamente el automóvil entorpece el tránsito, no solo para sí mismo, sino para las otras formas de transporte.

- Publicidad -

En México, esta percepción de movilidad había sido por mucho tiempo la política pública de desarrollo, dándole al vehículo prioridad en la toma de decisiones y creación de proyectos, dejando relegado el desarrollo peatonal, ciclista, no motorizado y el transporte colectivo que es la principal forma de movilidad en el país, e implica a toda la población; pues no todos son dueños de un vehículo, pero todos somos peatones.

La idea de mejorar las vías y formas de transporte ha sido abrazada por el actual gobierno, como se puede ver en los ejes rectores de gobierno federal y estatal, y en la recientemente publicada Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, los cuales aciertan que la movilidad es para todos y con el afán de que sea accesible, incluyente y eficiente, esta visión prioriza la movilidad no motorizada y colectiva; quitándole el reinado al vehículo particular en el espacio público.

Contrarrestar las antiguas políticas y el pensamiento que instauraron en los ciudadanos no es una tarea fácil, pues todos tenemos un coche en la cabeza y aspiramos a uno, por lo que nos resulta difícil como sociedad consentir soluciones y proyectos que no prioricen al vehículo, y aún más difícil aceptar proyectos que se enfoquen en la transportación publica-colectiva y peatonal.

¿Pero cómo sociedad en que nos beneficia?

El primer beneficio que este esquema nos presenta es la oportunidad de retomar el espacio público, en donde los diferentes tipos de usuarios podamos estar no solo seguros, sino también cómodos, que se vuelva una vez más un espacio social, un lugar que nos pertenezca.

El segundo es la democratización de la movilidad, pues ahora implica que se creen los espacios peatonales y ciclistas, así como los servicios de transporte colectivo, en condiciones de seguridad, accesibilidad, eficiencia, sostenibilidad, calidad, inclusión e igualdad. Sin dejar de lado claro, a los vehículos particulares.

Persiguiendo estos objetivos la nueva gobernanza ha apostado por este esquema, apoyando y dándole continuidad al proyecto de movilidad metropolitana: Platabús.

La idea detrás de este proyecto, además de la dignificación del servicio, es mejorar la movilidad urbana, al desplazar a un mayor número de personas en un menor tiempo y espacio. El proyecto pretende dar cobertura a toda la zona metropolitana y desahogar el inconveniente vial producido por el exceso de vehículos en el eje metropolitano, y dignificar el espacio público adyacente, cosa que como Secretaría estamos promoviendo en todo el Estado.

El Platabús nos permitirá realizar viajes metropolitanos en tiempos similares a los que haría un vehículo particular sin tráfico, lo cual sería posible al mantener un carril de circulación preferente para los autobuses especiales del sistema, mismos que remplazarán a los modelos en actual uso, y que permitirán un acceso libre a todo tipo de usuarios sin importar sus condiciones de edad, vestimenta, ayudas mecánicas, tamaño, si llevan consigo carriolas, o bolsas.

Este esquema de nuevo transporte público, iniciado por el Platabús, pretende no solo dar un servicio digno y eficiente a los usuarios del transporte público, sino atraer a nuevos usuarios. Quizá para muchos pedirles que regresen a ser peatones y usuarios de transporte público podría simbolizar un retroceso en su estatus social, esto es comprensible debido a las condiciones sociológicas que desarrollamos, pero es ahora momento de considerar si vivir la ciudad a través del aislamiento en nuestros vehículos es el estilo de vida que queremos.

Al transitar por la ciudad de manera peatonal no solo podemos disfrutar de los espacios que esta ofrece, sino que los volvemos con nuestra sola presencia lugares más seguros, al llenarlos de vida estamos revolucionando nuestras sociedades, y estamos dando permiso a los demás de hacer lo mismo. Para vivir la ciudad es necesario ser parte de ella, y apara ser parte de ella es necesario evolucionar nuestro pensamiento, comenzar a creer que el verdadero desarrollo social se puede observar en donde todos podemos compartir el mismo espacio.

*Titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano,
Vivienda y Ordenamiento Territorial

- Publicidad -
- Publicidad -spot_img

Noticias Recomendadas

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Publicidad -spot_img

Últimas Noticias