La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció el inicio de un paro nacional indefinido a partir del próximo 1 de junio, luego de que su Asamblea Nacional Representativa (ANR) resolviera intensificar la movilización magisterial ante lo que calificó como respuestas “insuficientes”, “demagógicas” y de “continuidad neoliberal” por parte del gobierno federal.
Tras más de 12 horas de deliberaciones en la capital del país, dirigentes de diversas secciones de la disidencia magisterial confirmaron que la huelga arrancará con una marcha del Ángel de la Independencia al Zócalo de la Ciudad de México, donde instalarán un plantón permanente y realizarán una nueva Asamblea Nacional Representativa.
Uno de los principales ejes de la protesta será la exigencia de un incremento salarial del 100 por ciento al sueldo base, demanda que la CNTE considera indispensable ante la pérdida sostenida del poder adquisitivo del magisterio.
Pedro Hernández, dirigente de la Sección IX Democrática, rechazó el incremento del 9% anunciado por el titular de la Secretaría de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, al asegurar que el supuesto aumento representa en realidad apenas un incremento efectivo de 4.3 por ciento al salario.
Explicó que una plaza inicial percibe alrededor de 6 mil 343 pesos quincenales y que el aumento directo al sueldo base equivale únicamente a cerca de 253 pesos por quincena, mientras el resto corresponde a prestaciones. Añadió que la inflación proyectada para 2026 absorbería prácticamente dicho incremento.
La CNTE reiteró además la exigencia de abrogar la Ley del ISSSTE de 2007, eliminar el sistema de cuentas individuales y regresar al esquema solidario de pensiones, con jubilación para mujeres a los 28 años de servicio y hombres a los 30, sin depender de Afores ni de las UMA.
Asimismo, demandó la derogación de la reforma educativa y del sistema Usicamm, al considerar que ambos mecanismos vulneran derechos laborales y sindicales de los trabajadores de la educación.
Desde Oaxaca, la dirigente Yenny Aracely Pérez sostuvo que el documento de respuesta entregado por la SEP evade las demandas centrales del movimiento y se limita a enumerar programas gubernamentales. También denunció el deterioro del sistema de salud del ISSSTE, marcado —dijo— por falta de especialistas, retrasos en consultas y deficiencias hospitalarias.
La Sección XXII de Oaxaca confirmó que iniciará su propio paro indefinido desde el 25 de mayo, luego de una consulta en la que participaron más de 40 mil trabajadores.
Por su parte, Marcelino Rodarte, representante de la Sección 58 de Zacatecas, informó que cerca de 20 mil trabajadores activos de la Sección 34 podrían sumarse a la huelga nacional, además de unos 4 mil jubilados. Estimó también la suspensión de actividades en alrededor de 3 mil escuelas federales de la entidad.
El dirigente anunció además la realización del “Tercer Polo Nacional de la CNTE”, programado para el próximo 30 de mayo en la Ciudad de México, donde se discutirán las crisis pensionarias que enfrentan tanto el ISSSTE como diversos institutos estatales.
Aunque reconocieron que las movilizaciones podrían coincidir con actividades relacionadas con el próximo Mundial de Futbol, dirigentes de la coordinadora insistieron en que el movimiento no busca confrontarse con la ciudadanía.
“No estamos contra el pueblo, estamos contra las políticas neoliberales”, afirmó Elvira Vélez Morales, representante de la Sección XIV de Guerrero.



