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miércoles, 28 septiembre, 2022
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Necesarias, renegociaciones entre ejidatarios que rentan tierras y empresas mineras: Narro

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Por: ALMA RÍOS •

■ Presencia de minas ocasiona pérdida de la calidad de vida de las poblaciones aledañas, dice

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■ Cierre de Aranzazu y Camino Rojo, estrategia para evitar el cumplir convenios: Pinedo

Las relaciones entre la minera Peñasquito Goldcorp y los ejidos que han rentado sus tierras para la exploración y extracción de minerales, requieren una nueva renegociación de carácter regional y que incluya el tema ambiental, pues el mayor problema que deriva de su presencia en la zona es la pérdida de la calidad de vida de las poblaciones aledañas a sus instalaciones, dijo José Narro Céspedes.

Como una muestra, expuso, Peñasquito Goldcorp, la minera asentada en Mazapil y que usufructúa tierra y aguas de los ejidos Cedros y sus anexos, Cerro Gordo, El Vergel y el municipio de Melchor Ocampo, no cuenta con estudio de impacto ambiental. Y agregó, tampoco ha pagado los derechos por el uso de agua que determina la ley.

El líder de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (Cenpa), expuso en conferencia de prensa, “no se ha cuantificado la afectación a la vida humana” que implica la presencia de la mineras en el semidesierto zacatecano.

Enumeró entre los factores: la falta de agua y la contaminación de la poca disponible, la erosión de las tierras y las deformaciones congénitas en niños, que dijo, derivan de la contaminación provocada por las sustancias que utiliza la industria minera.

Ejemplificó las diferencias en las negociaciones establecidas por la minera con los ejidos, los casos de Cedros, demarcación con la que la empresa convino un pago anual por el uso de 6 mil hectáreas, de 3 millones de dólares. Mientras que lo establecido con El Vergel son un millón de dólares por mil hectáreas cada año. Por otro lado, el acuerdo establecido con Cerro Gordo, dijo, está muy por encima de estas cuotas.

Por ello considera necesaria una renegociación que tenga como unidades de medida las hectáreas y asimismo los volúmenes de agua que utiliza la empresa, que establezcan entre los ejidos condiciones de equidad, que además, no los confronte entre sí, como ha venido ocurriendo.

Precisó, este lunes a las 17 horas se dará continuidad a las negociaciones que se sustentan en un preacuerdo establecido con Jesús Gutiérrez, gerente general y vicepresidente de Peñasquito Golcorp, y que tendrá la presencia como intermediarios de representantes de la Secretaría de Gobernación, la Sedatu, la Secretaría de Economía y la Profepa.

Actualmente los ejidatarios, dijo, esperan cada año por el pago que la empresa extractiva acordó con ellos por la ocupación temporal de sus tierras, pero no existe otro medio de subsistencia en la zona luego de que la actividad de Peñasquito ha agotado el manantial que originó la localidad de Cedros y del que dependían ésta y otras poblaciones para sus actividades agrícolas y ganaderas.

Se requiere por tanto, dijo, que como está asentado en la ley, las empresas mineras devuelvan el agua como la recibieron, y de la misma manera se haga con la tierra, para evitar casos como el de Real de Ángeles. Elementos que buscarán en las negociaciones queden asentados en una cláusula.

Los recursos económicos del fondo minero que para el caso de Mazapil refieren los 202 millones de pesos, deben sujetarse a nuevas estrategias de desarrollo regional, pues si se atiende a las disposiciones legales actuales que sólo prevén su inversión en infraestructura, al irse las empresas extractivas dejarán sin medios de vida a los pobladores de la zona.

Sobre el reciente conflicto que implicó la toma del acceso a Peñasquito, dijo, el gerente de la empresa le apostó primero al desgaste de los ejidatarios y luego a la represión.

Al respecto de esto último añadió, está acostumbrado a disponer de las fuerzas armadas para este uso, mismo del que tuvo que contenerse a partir de la presión que en contra de esta opción se realizó en la mesa de negociaciones ante la Segob en Ciudad de México.

Felipe Pinedo Hernández, líder del Frente Popular de Lucha de Zacatecas, propuso que el reciente anuncio del cierre de operaciones de las mineras Aranzazu y Camino Rojo, esta última también dependiente de la canadiense Goldcorp, es una estrategia para evitar el cumplimiento de convenios.

“Nosotros les vamos a creer (que se van) cuando entreguen los títulos de concesión”, dijo, tras cuestionar el que empresas que presuntamente realizan planes a largo plazo, argumenten su cierre por la baja en el precio internacional de los metales.

Dijo dejan a la deriva para el caso de Aranzazu, a alrededor de 350 trabajadores, y 500 para el correspondiente de Camino Rojo, mismos que debido a la reciente reforma laboral que legalizó el outsourcing, exponen a los trabajadores a la indefensión.

Pinedo Hernández también criticó el que a Peñasquito se le hayan dado títulos de empresa socialmente responsable, y dijo es urgente revisar la presencia de plomo en los habitantes del área donde se encuentra asentada, toda vez que no solamente extrae oro sino plomo, contaminante que produce “muerte silenciosa”.

Carlos García, integrante de la corriente Unidad Democrática Nacional (Udena), precisó por su parte, la visita de Carlos Navarrete a Zacatecas fue suspendida, toda vez que tuvo que atender asuntos urgentes en los estados de Guerrero y Michoacán, entidades en las que dijo, existe la amenaza de no poderse realizar las elecciones de 2015.

Se informó asimismo, este 23 y 24 de enero tendrá verificativo el Congreso estatal del Frente Popular de Lucha de Zacatecas.

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