■ La frontera, el lenguaje e imaginario, temas que trata
La ofensa de un carpintero a un ranchero mexicano rico detonó en los alrededores de Texas, tanto hacia el norte como el sur, el hilo conductor de la nueva novela de la escritora Carmen Boullosa en la que este estado de la Unión Americana se instauró como el escenario para la recuperación de un imaginario.
Juan Nepomuceno Cortina, personaje enlazado a la historia de Texas, título que ostenta la novela presentada este lunes en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) 2013, es homónimo de varios familiares de la escritora.
Este fue el detonante que dio como resultado su más reciente producción literaria.
La ofensa al ranchero mexicano fue el pretexto de la creadora para reconstruir el ambiente que se vivió en Texas durante la lucha por su independencia de México y posterior incorporación a los Estados Unidos. Son los mexicanos, quienes de pronto quedan de lado norte de la nueva frontera, y todos los otros grupos, entre ellos negros, apaches y comanches, los personajes a los que Juan Nepomuceno cede protagónico.
Texas, la frontera, el lenguaje e imaginario son los temas que la escritora pone en la mesa con esta nueva novela al considerar que se trata de un territorio arrebatado del que ya no se habla. Texas es el escenario para jugar con la lengua, los personajes y ese mundo que es ambientado con música de corridos. Es el intento de lograr que todo México mire hacia esta porción de tierra que se independizó y anexó al vecino país del norte.
“Hace falta el acto de memoria y recuperar esa Texas que tenemos enterrada, muerta, guardada dentro de nosotros mismos pero lo que hay que hacer es tenerla viva porque es parte nuestra. Hay que habitarla y vivirla”.
Con esta propuesta la escritora plantea la urgente tarea de sacudirse la versión americana sobre la independencia de Texas y su incorporación a Estados Unidos, lamentando que como país aceptemos la historia de que México simplemente se perdió ese territorio.
“Es importante volver a narrarla, otros tendrán una versión diferente que la mía, pero es importante contarla porque es la manera en que Texas pueda ser nuestras y no la muerta que traemos dentro. Esa Texas perdida. El país lo necesita ¿Por qué vamos a andar cargando muertos? Ya traemos suficientes”.
Texas, la novela, es además un pretexto para recuperar a Juan Nepomuceno Cortina, un personaje olvidado en México, mientras que en el norte de la frontera se recuerda y estudia. “No solamente lo traicionamos y lo metimos en arresto domiciliario en México sino que no lo tenemos presente. Es un personaje con riqueza tan ancha al cual me pegué y me llevó a Texas. El malentendido de un hombre me llevó a mí a conocer esta Texas, a poblarla y escribirla”.



