Nueva York. La organización de derechos civiles estadunidense ACLU anunció hoy viernes que apelará la decisión del juez federal de Nueva York que calificó de «legal» el programa de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) que recoge masiva información de llamadas telefónicas al considerar que «malinterpreta» las leyes.
«Estamos extremadamente decepcionados con su decisión, que malinterpreta leyes relevantes, resta relevancia a las implicaciones en materia de privacidad de la vigilancia del gobierno y aplica de forma errónea un precedente anticuado para desechar protecciones constitucionales clave», dijo el vicedirector legal de ACLU, Jameel Jaffer.
Por el contrario, el gobierno de Barack Obama celebró la decisión judicial de este viernes.
«Nos satisface que la corte decidiera que el programa de recopilación masiva de metadatos telefónicos de la NSA es legal», dijo el portavoz del Departamento de Justicia, Peter Carr.
El juez federal de Nueva York William Pauley denegó hoy una medida cautelar solicitada por ACLU para detener el controvertido programa de la NSA revelada por el informante Edward Snowden al considerar que éste es «legal» y que su continuación no es algo que deben decidir el Congreso y el gobierno, no un tribunal.
El magistrado apeló a los atentados del 11 de septiembre de 2001 y a los fallos a la hora de recopilar inteligencia con los métodos «convencionales» para considerar justificado el uso de la tecnología por parte de la NSA a la hora de evitar un nuevo ataque terrorista.
«Los atentados del 11-S revelaron, de la forma más contundente posible, cuán peligroso e interconectado es el mundo», razonó el magistrado.
«Mientras que los estadunidenses aprovechaban las nuevas tecnologías como una ventaja de la modernidad, Al Qaeda conspiraba en un ambiente propio del siglo VII para usar esa tecnología contra nosotros. Fue un golpe osado y tuvo éxito porque la recolección convencional de inteligencia no podía detectar todos los hilos difusos que conectaban con Al Qaeda», agregó en su argumentación.
«Como demuestran los atentados del 11-S, el coste de no captar uno de esos hilos puede ser horrible», continuó Pauley, para quien la recopilación masiva de metadatos de la NSA supone el «contragolpe» del gobierno al uso de las tecnologías por parte de Al Qaeda.
ACLU recordó que el fallo de Pauley es diametralmente opuesto al que otro juez federal emitió la semana pasada en Washington sobre el mismo programa, que consideró «posiblemente» inconstitucional al violar principios de privacidad garantizados en la carta magna estadunidense.
«Como concluyeron tanto otro juez federal y el propio grupo de revisión del presidente la semana pasada, la recolección masiva de datos telefónicos de la NSA constituye una grave invasión de la privacidad de los estadunidenses», agregó ACLU en un comunicado, en el que avanzó su intención de apelar la decisión de hoy ante el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito, situado también en Nueva York.



