■ Realizan desfile en el centro de Guadalupe para celebrar el Día Internacional del Payaso
“Lo más fácil de ser payaso es sacar tu niño interior, lo más difícil, es que te guste y que a la gente le guste tu trabajo, además de que la sociedad nos acepte; hay personas que se maquillan para delinquir, drogarse robar, pero no son payasos”, dice Raúl Moreno Ponce, Frijolito quien ha sido payaso 45 años de su vida, y que actualmente tiene 50.
Originario de Tampico, Tamaulipas, vivió en Aguascalientes y desde hace 21 años radica en Zacatecas; inició a los 5 años en la carpa de su padre, quien se hacía llamar Chicharito, y fue de ahí que buscó un nombre que tuviera relación con el de su padre, quien se dedicaba a esta profesión.
De ahí nació su interés por incursionar en este ambiente, preparándose, pero sobre todo, con la intención de hacer feliz a la gente. El maquillaje, ver cómo la gente se divertía con la actuación de los payasos, lo impulsó a seguir adelante y cumplir su sueño.
“El logro principal de un payaso es llevar felicidad y alegría a los niños, a los grandes, en estos tiempos de crisis económica y de inseguridad. Si logramos hacerlos olvidar eso por un momento, es algo que no tiene precio”, dice Frijolito.
Al principio, a sus hijos les daba vergüenza decir que su padre era payaso, pero como dice Raúl, “después agarraron la onda, y valoraron el esfuerzo, dedicación y entrega que Frijolito tiene a esta profesión”.
Se desenvuelve en fiestas infantiles, de adultos, en escuelas y realizando espectáculos benéficos para la iglesia de su comunidad.
Pero cuando no hay trabajo, Frijolito sale a las plazas, a los camiones, para arrancar una sonrisa a las personas que encuentra, para ganarse la vida, como lo ha hecho durante 45 años.
Más de 35 payasos de municipios como Río Grande, Tlaltenango, Fresnillo, Guadalupe, Juan Aldama, entre otros, celebraron el Día Internacional del Payaso, realizando un desfile por las principales calles del centro de Guadalupe, para después ofrecer un espectáculo en el Jardín Juárez, en el que cada payaso presentó su rutina ante decenas de asistentes.
Posteriormente se entregaron reconocimientos a los payasos que cuentan con una larga trayectoria, y hubo un convivio con el alcalde Roberto Luévano.
El evento fue organizado por los comediantes zacatecanos llamados Los Payalocos, con el apoyo del ayuntamiento de Guadalupe. “Pocas veces se logra un evento de esta magnitud; hace 10 años se logró traer el congreso nacional, pero es importante que la sociedad conozca el trabajo de los payasos zacatecanos, que se fomente esta profesión y se apoye a la gente del estado”, dice Tachuelín Van Dam de Los Payalocos.



