París. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, señaló este jueves que presentó disculpas ante los miembros del Consejo Ejecutivo por la forma en que gestionó su fallido proyecto de abrir el Mundial a inversores privados, un mea culpa insuficiente para sus detractores e hizo un llamado a la unidad.
«En primer lugar quiero decir que pedimos disculpas por los errores cometidos en la gestión y la comunicación» de este proyecto, «que han tenido numerosas consecuencias», aseguró Infantino en un video difundido en la página web de la FIFA poco después del Consejo celebrado en Zúrich.
El dirigente ítalo-suizo se expresaba por primera vez ante los miembros de dicho Consejo, el primero que se celebraba desde el escándalo que estuvo a punto de costarle el cargo a finales del verano.
La revelación por parte de los medios, a comienzos de agosto, de su proyecto secreto de abrir el Mundial a inversores privados desencadenó una oleada de críticas sin precedentes; la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática piden desde entonces su dimisión.
El proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) consistía en crear una empresa para gestionar los intereses comerciales de las competiciones de la FIFA, incluido el Mundial, y vender una participación minoritaria a inversionistas privados.
Abogados externos informaron al Consejo sobre los antecedentes jurídicos del proyecto FFE; aunque los detalles al respecto permanecen confidenciales debido a los procedimientos judiciales en curso en Estados Unidos.
«Decepcionante»
Era, por tanto, el momento de dar explicaciones a algunos de los 37 miembros de este Consejo que se oponían al proyecto.
«Hemos tenido un debate constructivo», consideró Infantino.
«Es importante recordar que se trataba de una propuesta, y no de una decisión definitiva. Esta propuesta pretendía simplemente permitir a la FIFA invertir más en sus asociaciones miembro, en lugar de sustituir los recursos existentes», se justificó.
«Ahora estamos dispuestos a recibir todas las preguntas que planteen los miembros del Consejo de la FIFA y a responderlas por escrito, a su debido tiempo», indicó.
Unas explicaciones que no convencieron a sus opositores.
«Lo decepcionante es que no obtuvimos ninguna respuesta a nuestras peticiones específicas», lamentó Debbie Hewitt, presidenta de la Federación Inglesa de Futbol y vicepresidenta de la FIFA, a la salida de este Consejo ante algunos periodistas, reconociendo que Infantino había mostrado, no obstante, «cierto arrepentimiento».
«Lo único por lo que se disculpó realmente fue por no haber sometido el asunto al Consejo», explicó.
En cuanto a la solicitud de tener que formular por escrito las preguntas sobre su antiguo proyecto, Hewitt consideró que Infantino «debe responder a esas preguntas, y si no lo hace ahora, no es apto para ser presidente de la FIFA».
«Si no hay nada que ocultar, entonces comparte (los documentos de la FFE) con nosotros… si lo lamentas tanto, por favor, compártelos con nosotros».
«Hicimos muchas preguntas críticas, no hubo respuestas satisfactorias desde mi punto de vista», lamentó también el presidente de la Federación Alemana, Bernd Neuendorf.
«Como he dicho, la confianza en él se ha perdido. Ahora deben ser nuevas personas quienes elaboren nuevas ideas y hay que determinar cómo volver a situar esta organización, que es extremadamente importante para el futbol mundial, sobre bases serias», desarrolló.
«Lo primero es que necesitamos reformas. Y todo el mundo lo sabe», sostuvo Neuendorf. «Hay que reformar la antigua administración y toda la gobernanza. Pero tengo muy claro que esto no es posible con Gianni. Necesitamos un reinicio completo, un reinicio político».
Neuendorf señaló que los miembros del Consejo se habían enterado del proyecto FFE a través de los medios de comunicación y no por parte de la dirección de la FIFA, y que representantes de otras confederaciones también se habían quejado de la falta de consulta.
25 millones de dólares por país
Pero este punto de vista no es compartido por todos los miembros del Consejo.
El presidente de la Federación Mauritana, Ahmed Yahya, consideró que el proyecto de Infantino era «en interés del futbol».
«Ha sido la forma la que ha fallado», añadió.
El Consejo aprobó además el aumento de un plan de desarrollo hasta los 6 mil 350 millones de dólares para los próximos cuatro años.
«Esto significa ahora, concretamente, que las 211 asociaciones miembro de la FIFA, cada una de ellas, recibirán 25 millones de dólares», explicó Infantino, precisando que esta propuesta debe ser validada en el Congreso de la FIFA en diciembre.
«Así que, permítanme decir que, en los 10 años desde que soy presidente de la FIFA, hemos pasado de 1 millón de dólares por asociación miembro de la FIFA a 25 millones de dólares por asociación miembro de la FIFA en todo el mundo», resumió Infantino.
El ítalo-suizo es por ahora el único candidato a la presidencia de la FIFA, que dirige desde 2016 y donde aspira a la relección en marzo de 2027.
El plazo para presentar otras candidaturas para esos comicios termina el 18 de noviembre.
Caso Balogun
La FIFA modificará su reglamento disciplinario tras la polémica suscitada por su decisión de suspender la sanción automática del delantero estadunidense Folarin Balogun durante el Mundial, informó este jueves la Federación Belga de Futbol (RBFA) tras plantear la cuestión al organismo.
La decisión sigue a las críticas recibidas por el uso por parte de la FIFA del artículo 27 para suspender la sanción automática de un partido impuesta a Balogun por una tarjeta roja, lo que permitió al delantero jugar contra Bélgica en los octavos de final del torneo mundialista.



