¡VIVOS SE LOS LLEVARON! Grito no solo de los padres, sino de la sociedad entera.
LA VERDAD HISTÓRICA, ¡YA ME CANSÉ! YA SUPÉRENLO, contestación de las autoridades.
Ahora que con la aprehensión del exgobernador bajo el cual se dieron los hechos, nos referimos, claro, a ANGEL RIVERO, acusado formalmente de ocultar o desaparecer información en forma claramente tendenciosa, que si bien no lo vuelve el responsable de los hechos, sí se muestra como claro cómplice de los mismos.
Dirían por estas tierras: ¿Para qué tanto brinco estando el suelo tan parejo? Esta es mi opinión en el sentido de que posiblemente jamás sabremos de aquellos que nos faltan (40 de 43) ni de quién o quienes, en singular o en plural, fueron los responsables de uno de los incidentes más tristes de la historia reciente de nuestro país.
La apuesta de aquellos involucrados directamente, sobre todo parte del gobierno federal, estatal y municipal de cuando ocurrieron los hechos, es claramente el OLVIDO. Fue así como la sociedad se olvidó de los acontecimientos de ACTEAL, donde los indiciados como responsables salieron libremente de la prisión gracias al apoyo de alguien que actualmente dice representar a un gobierno progresista o de izquierda que sobrevive de armar partidos políticos con el principal objetivo de seguir viviendo del presupuesto, partidos que en el primer proceso electoral que enfrentan rápidamente pierden el registro por el pobre número de simpatizantes, no obstante que ellos piensan representar a una sociedad crecientemente cristiana y, claro que nos referimos al partido Encuentro Social, posteriormente Encuentro Solidario y que ahora intenta competir a la sombra de Morena en el 2027 bajo un nuevo nombre, todo responsabilidad de una sola persona, Hugo Eric Flores.
¿Y qué decir de Pasta de Conchos con Grupo México como culpable, con Germán Larrea al mando, que sabe que no se le tocará ni con un pétalo de una rosa aun en los gobiernos de la 4T y por eso sigue devastando el medio ambiente, sobre todo en Sonora? ¿Y qué decir de Aguas Blancas y tantos y tantos ejemplos más de los que solamente el 2 de octubre de Tlatelolco no se olvida con la masacre de más de 300 jóvenes en el 68 o el Jueves de Corpus del 11 de junio de 1971, donde ni siquiera sabemos cuántos jóvenes murieron?
Pero ese es nuestro México, o tendríamos que rectificar; esa es nuestra putrefacta clase política; y al recordar todo ello, tendrían que preguntarse personajes impresentables como Alito Moreno cómo es que se dan el valor moral de acusar a AMLO o a CLAUDIA como narco presidente y narco presidenta, cuando asuntos como el de AYOTZINAPA muestran claramente la relación de los partidos entonces en el poder emanados del PRI, de su propio partido y la delincuencia organizada, los carteles de Guerrero y aquellos que transportaban la PASTA DE OPIO de ese estado a la ciudad de Chicago y que cualquier persona informada sabe que es el fondo del asunto que desencadenó la noche terrible de Ayotzinapa.
Pero en asuntos como este la sociedad TIENE QUE RECORDAR que no puede apostar al olvido, porque en la desmemoria colectiva está el origen de la podrida clase política de todos los colores —Morena incluido—, porque yo podría meter las manos al fuego por AMLO, quien poco a poco me convenzo de que no fue del todo un buen presidente, pero que antes de llegar al Palacio Nacional con su liderazgo impulsó el cambio a base de culturizar y politizar a una parte importante de la sociedad, y también, claro, las metería por nuestra presidenta, pero no lo haría por Morena, que está infiltrado por lo peor de lo peor de la clase política, como lo están en mayor o en menor grado el resto de los partidos políticos.
En cuanto al asunto que nos ocupa, bien vale la pena traer a la memoria los hechos acontecidos ya hace 12 años.
1. A finales de septiembre y en preparación para acudir a la conmemoración del 2 de octubre en la Ciudad de México, los estudiantes de Ayotzinapa se desplazaron a la ciudad de Iguala con el objetivo de secuestrar y llevar a su escuela rural a los autobuses que posteriormente los trasladarían para la tan esperada conmemoración.
2. Ya en la Central Camionera de Iguala fueron 5, no 4, los autobuses secuestrados.
3. El día de los hechos, la esposa del alcalde Abarca, llegado de las filas del PRD corrupto de los chuchos, presentaba su informe al frente del DIF local y las autoridades municipales inicialmente consideraron que la presencia de los normalistas era con el objetivo de boicotear el evento. No olvidemos que esta mujer, María de los Ángeles Pineda, no solo era hermana de uno de los líderes del cartel de Guerreros Unidos, sino que además estaba involucrada sentimentalmente con el gobernador ahora indiciado.
4. Con esta cercanía con los Guerreros Unidos, no tardaron en ser informados de que uno de los camiones contenía un importante cargamento de PASTA DE OPIO con dirección a Chicago, por lo que concluyeron que se trataba de un acto del cartel opositor de LOS ROJOS, quienes orquestaron con los estudiantes el secuestro, no con los motivos antes mencionados, sino como parte del combate de estas dos organizaciones criminales.
5. Fue así que giraron instrucciones a las policías municipales bajo el control de los Guerreros Unidos de darse a la tarea de detener a los estudiantes y a todo quien resultara sospechoso, lo cual desató una guerra en las calles de Iguala que provocó la muerte de un taxista, de un par de civiles, el ataque a un camión que transportaba un equipo de futbol –los Avispones– y la agresión directa con el objetivo de rescatar información, como fue el caso de desollar a uno de los estudiantes, al intentar sacarle una verdad que no conocía y provocarle la muerte.
6. Por la relación personal de la alcaldesa y el gobernador se provocó la movilización no solo de las policías municipales, quienes secuestraron a los estudiantes y los entregaron en partes a los miembros del cartel, sino que también se movilizaron las policías estatales e incluso las federales porque fue obvio que otros funcionarios, no solo ANGEL AGUIRRE, estaban involucrados en la protección al tráfico de estupefacientes.
7. Desde el inicio de los hechos, la triste tarde-noche del 26 de septiembre, es claro que el cuartel del batallón 27 de infantería del Ejército Mexicano estuvo informado desde el inicio de los hechos. Su principal pecado –AL INICIO– fue el de omisión, porque bien podrían haber intentado poner orden, pero a muchos no nos queda duda de que se involucraron personalidades de alto nivel del Ejército Mexicano, quienes siguieron al pie de la letra las indicaciones superiores.
8. Ahora se sabe que cuatro de los autobuses con estudiantes siguieron un camino diferente al del quinto autobús; los primeros fueron a donde se realizó la entrega de los estudiantes a los miembros del cartel por parte de las policías municipales, pero el quinto siguió un camino diferente e hizo escala en Palacio de Gobierno, donde la evidencia videograbada fue desaparecida por el actual indiciado. Era el camión que llevaba la PASTA DE OPIO con valor –de entonces– de dos millones de dólares Y QUE SÍ LLEGÓ A SU DESTINO EN CHICAGO.
9. Cuando las autoridades –las de alto nivel– se dieron cuenta del desastre que se había provocado y cuando la mercancía estaba ya a salvo, decidieron limpiar la escena y así es como seguramente llegó la orden al Ejército –batallón 27– para que en la madrugada del 27 de septiembre recuperaran los cuerpos de aquellos que habían sido ya asesinados, pero también de quienes estaban aún vivos. Tenía que desaparecer toda evidencia y esta labor de limpieza de la escena del crimen claramente corrió en las manos del Ejército Mexicano y la orden se dio seguramente en los más altos niveles, los del general Cienfuegos, entonces secretario de la Defensa Nacional, a quien todos rendían pleitesía, no solo el exgobernador ahora indiciado, sino también el secretario de Gobernación de aquellos tiempos, Osorio Chong, exgobernador de Hidalgo, quien seguramente mantenía informado al mismo Peña Nieto. Ellos sabían la realidad de lo que pasó, pero aparentemente eran dirigidos desde los más altos hilos del poder.
10. NI Ángel Rivero, ni Osorio Chong, ni Peña Nieto eran directamente responsables, pero conocían la verdad, pero le temían al Ejército Mexicano dirigido por el general Cienfuegos; vamos, si el mismo AMLO le defendió años después, ¿qué podemos esperar de los dirigentes priistas de aquellos tiempos?
11. Para muchos no nos queda duda de que la operación limpieza la realizó el Ejército Mexicano por indicaciones superiores; la pregunta es por qué el mismo AMLO salió en su defensa como lo hizo la plantita que dejó en DERECHOS HUMANOS, hija de una gran mujer, pero ineficiente como ella misma.
12. Los cuerpos de los 40 que faltan nunca se encontrarán porque seguramente fueron incinerados en el mismo cuartel de Iguala al que antes hicimos referencia y no quedó evidencia o solo un poco que fue sembrada por el protegido del Gobierno de Israel, Tomás Zerón, para cuadrar con la verdad histórica diseñada para mentir por parte del Gobierno Federal de Peña Nieto.
Así o más claro.



