La Habana., El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, alertó ayer que en Estados Unidos está de regreso una “nueva y más peligrosa versión del macartismo” con una “amenazante proyección trasnacional” y acusó a Washington de promover “alianzas de ultraderecha” para arremeter contra una supuesta “izquierda radical” en el mundo. Los comentarios del mandatario se presentaron tras la cumbre Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político, que fue encabezada por el secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio.
“Con amenazante proyección trasnacional, se promueven alianzas de ultraderecha que recuerdan al fascismo hitleriano o la tenebrosa Operación Cóndor, para arremeter contra una supuesta ‘izquierda radical’ global”, afirmó Díaz-Canel en un mensaje difundido en redes sociales.
Tras cuestionar si las alianzas de ultraderecha “¿buscan pretextos como justificación para nuevos atropellos y mayores agresiones?”, calificó a la “derecha imperial” de “peligrosamente radical” y la responsabilizó del “genocida bloqueo al pueblo cubano” así como de “genocidio en Gaza, asesinatos extrajudiciales; cacería, tortura y asesinato de migrantes y del bombardeo a escuela de niñas en Irán”.
“El verdadero peligro para la humanidad es la filosofía del despojo que dicta las acciones de guerra de la ultraderecha trasnacional”, subrayó.
En este contexto, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó a Rubio de estar en “contubernio” con grupos criminales “que han llevado el terror y la muerte al pueblo cubano”.
“Tiene la audacia de mentir sin escrúpulos con acusaciones infundadas sobre supuesto financiamiento y patrocinio de Cuba al terrorismo”, sostuvo Rodríguez.
“No es capaz él de presentar evidencia alguna de las falacias que pronuncia sin pudor ante representantes gubernamentales en una conferencia macartista, convocada con fines electorales”, afirmó.
Cubadebate evidenció la retórica que Rubio usó para construir “una supuesta amenaza terrorista global” con hechos descontextualizados, cifras y acusaciones no demostradas que “convierten a la izquierda en un enemigo esencialmente violento y ajeno a la civilización”.
Rubio aseveró que la red ideológica y de inteligencia de Cuba contribuyó a construir la extrema izquierda en Estados Unidos y que continúa vinculada con movimientos de izquierda dentro y fuera de Occidente; el análisis realizado por el medio concluyó que dicho señalamiento es falso, “ya que La Habana apoyó históricamente a movimientos revolucionarios y mantiene relaciones con partidos y organizaciones de izquierda, pero ninguna financia o entrena una red terrorista internacional”.
Declaró que Antifa (antifacista) es una red terrorista mundial coordinada. Sin embargo, el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos la describe como un “movimiento descentralizado” compuesto por grupos e individuos independientes y advierte de las dificultades jurídicas de tratarlo como una sola organización.
Señaló que Irán coordina a los grupos de izquierda de todo el mundo, pero tampoco presentó pruebas sobre su acusación.



