Washington y Nueva York., En su mensaje a la nación del jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en esencia que todas sus derrotas electorales han sido resultado de un sistema electoral intervenido y repleto de fraude, aunque no explicó cómo es que sus triunfos no son igualmente sospechosos bajo ese mismo modelo.
El discurso sobre corrupción electoral la noche del jueves desde la Casa Blanca, no fue transmitido en vivo por dos de las cuatro cadenas nacionales de televisión –algo inusual– y fue en general criticado por comentaristas, incluso el canal conservador Fox News advirtió a los televidentes, justo antes del mensaje del mandatario: “no estamos en posición de evaluar la veracidad de las declaraciones y afirmaciones del presidente en este momento”.
El fracaso del discurso fue el indicativo más reciente de la capacidad disminuida de este presidente para persuadir al público en general de este país en un momento en que las encuestas sugieren que los votantes están más preocupados por el incremento de precios, la inseguridad económica y el impacto negativo de la guerra contra Irán que con el sistema electoral. Vale recordar que el nivel de aprobación de la gestión de Trump está en 37 por ciento, según encuestas recientes.
Persiste la promoción gubernamental
Sin embargo, el equipo del presidente continuó promoviendo el mensaje este viernes. Un asesor presidencial reiteró que inmigrantes indocumentados están en el padrón electoral en por lo menos cuatro estados y que el gobierno contempla exigir modificaciones en las máquinas electrónicas usadas en algunas entidades para votar.
Varios comentaristas advirtieron que todo esto es sólo el arranque de un esfuerzo más amplio, cuyo objetivo inmediato es minar las elecciones intermedias programadas para noviembre en las que se pronostica que el partido del presidente perderá el control de por lo menos una de las dos Cámaras legislativas.
Trump reveló, con gran tono dramático y como la afirmación más grave de su mensaje, que las agencias de inteligencia habían descubierto que China obtuvo los datos electorales de 220 millones de votantes, incluida información sobre sus direcciones y hasta por quién votaron, insinuando que con ello ese gobierno “comunista” intervinó en el proceso electoral.
Sin embargo, expertos de inmediato señalaron que esos datos son públicos y accesibles gratis o por diferentes precios establecidos en cada estado y que la información que se incluye en cada padrón estatal no puede ser usada de alguna manera para alterar una elección.
Reporteros y analistas que empezaron a revisar los documentos de inteligencia divulgados por el presidente en el portal de la Casa Blanca, encontraron que una parte reducida era nueva y hasta contradice lo que el republicano había declarado.
Los documentos de inteligencia reportan, por ejemplo, que China obtuvo datos del padrón en bancos de datos disponibles al público en general y que analistas pensaban que Rusia había intervenido en las elecciones de 2020 para frenar un triunfo de Joe Biden, o sea, a favor de Trump, y, por otro lado, que las agencias de inteligencia habían concluido que ningún poder extranjero había alterado exitosamente los resultados de elecciones anteriores.
Hasta más sorprendente fue que un integrante del equipo de trabajo sobre elecciones de la Casa Blanca, quienes prepararon toda esta documentación, comentó en entrevista con MSNOW, justo después del discurso de Trump, que “la comunidad de inteligencia tiene cero pruebas de que un poder extranjero volteó el resultado en 2020, 2022 o 2024”.
Cautela entre los medios
También fue notable que los medios estadunidenses son mucho más cautelosos en como trasmiten y reportan las declaraciones presidenciales, una y otra vez advirtiendo de falsedades anteriores. Las cadenas nacionales ABC y NBC rehusaron trasmitir el discurso, lo cual provocó la ira del mandatario, quien acusó en su discurso que probablemente estaban intentando encubrir, como favor a la “izquierda radical”, la información sobre la corrupción electoral que estaba ofreciendo y amenazó con buscar la manera de anular sus licencias.
CNN también rehusó trasmitir el discurso en vivo y CBS –cuyos nuevos dueños son aliados del presidente– advirtió a sus televidentes que mucho de lo que el mandatario había dicho en el pasado sobre el tema electoral “había sido falso”.
“Trump no ofreció ninguna prueba de fraude electoral, no comprobó que había gente que emitió boletas en Estados Unidos que no debería de haberlo hecho, ni reveló qué resultados comiciales habían sido alterados por interferencia”, resumió el conservador The Wall Street Journal al reportar sobre el discurso.
Aunque todo indica que su denuncia sobre la corrupción y la falta de integridad del proceso electoral no convenció a muchos más allá de sus bases más leales, algunos consideran que sólo fue un primer paso. “Pienso que el discurso de esta noche tiene la intención” de justificar “una declaración de emergencia en o cerca de las elecciones”, advirtió Ty Cobb, ex funcionario de la Casa Blanca de Trump en su primer periodo, en entrevista con PBS.
Alertan de intimidación de agentes en casillas
Señaló que el gobierno se rehúsa a descartar la posibilidad de que agentes de inmigración o guardia nacional pudieran estar desplegados en casillas durante la elección, algo que tendría el propósito de intimidar a votantes o disuadir la participación.
“También escuché a un presidente que claramente señaló su intención de atacar estos comicios y minar los derechos electorales”, comentó el senador demócrata por Georgia, Jon Osoff, en entrevista con MS NOW al concluir el discurso el jueves,
A pesar de que el mensaje, como otros esfuerzos de Trump para modificar leyes electorales o subvertir comicios, hasta la fecha han fracasado, el mandatario continuó su esfuerzo este viernes. “Hemos identificado a 250 mil no ciudadanos registrados en el padrón en sólo cuatro estados”, acusó el secretario de Seguridad Interna, Markwayne Mullen. “Si eres ilegal e intentases votar, o trataste de hacerlo ilegalmente por otra persona, te encontraremos y te acusaremos”.
El Migration Policy Institute es sólo uno de varios centros de investigación no partidista que han reiterado que “no existe evidencia de que inmigrantes no autorizados, los que tienen residencia permanente o con visas temporales, votan en números significativos”. Más aún, múltiples investigaciones han detectado sólo una fracción microscópica del voto proveniente de votantes con identidades falsas.
Pero mientras se disputan las múltiples afirmaciones del presidente sobre este tema, “la idea de que Trump podría optar por tomar acciones si la elección no procede como él quiere no es impensable”, reportó The New York Times, recordando que en una entrevista en enero con el rotativo, el presidente comentó que lamentaba no haber ordenado que la Guardia Nacional se apoderara de las urnas en los estados claves que perdió en 2020.



