La recién aparición de ambos ex mandatarios y ex panistas -renunciaron a ese partido denunciando toda clase de transas y mafias ajenas a su propia mafia- y muy relucientes y cansados trataron de ayudar en algo a la muy criticada gobernadora de Chihuahua a la que esta acusada de graves delitos y que también es el máximo símbolo de un pripanismo en plena decadencia y en total desencanto por la percepción publica de su debacle y posible extinción.
Pero no. Se inflan ellos mismos, su verdadero interés es responder a los supuestos respaldos que el gobierno ultraderechista estadounidense de descarrilar a los gobiernos de izquierda y que, si le quitáramos ese mote o esa categoría, simplemente sería un gobierno humanista, que pone orden en casa, que quiere su población viva en paz, con oportunidades universales versadas en apoyos concretos y no la turbiedad del saqueo, el crimen, la mentira.
La ultraderecha mexicana tiene muy bien armado su discurso, muy bien entretejido su plan mañoso de sembrar la discordia, las verdades a medias y desea a toda costa fracasen todos los programas que implementa el gobierno federal y las decenas de gubernaturas legítimamente bien ganadas por el voto popular y no por el disque pacto con carteles de la drogota.
Nada mas absurdo. La gente se pregunta si goza de la aceptación de mas del 70 por ciento de la población, es una alianza con PT Y VERDE que tienen los mayores recursos de parte de las autoridades electorales, son millones de militantes y cada que hay elecciones arrasan, entonces, para qué el supuesto pacto con los sicarios lo que se les derrumba a los derechosos sus sucios y orates simplones discursos verborreicos ratoneros.
Los analistas nacionales e internacionales y la percepción popular es que el arrebato de la derecha va con todo contra el gobierno federal, una arremetida desde todos los ordenes y sin medir las consecuencias, lanzan se le linche a los morenistas y eso, aunque aun no suceda, sigue siendo peligroso. La derecha cuenta con analistas que muestrean la percepción popular en las redes sociales y reportan lo que la gente les reprocha: mentirosos, infames, fraudulentos, payasos, trajeados, cómicos, rateros, criminales y urgidos de repetir siempre lo mismo, sus mismas mentiras.
Fox Y Calderón representan lo peor de las traiciones y las corruptelas, su presencia es simbólica y arremete entre perdonar a quienes -caso dirigente del PAN jorga Herrera- a quien acusó de que siendo delegado de la Benito Juárez ganaba hasta 7 millones de pesos mensuales extorsionando a los comerciantes, y ahora andar agarraditos de la mano con astutas displicencias que los llevan aun más a la peor de las desconfianzas del electorado mexicano.
Ahora nos toca seguir viendo toda clase de anomalías y declaraciones de lo peor del hampa de la politiquería mexicana y debemos de tener mucha paciencia.
Los periodistas profesionales o cualquier reportero o reportera deben ser siempre imparciales, creer que la llamada oposición tiene todo el derecho de opinar, condenar, comparar y hacer su lucha conforme a sus principios y reparar o restaurar, pero a la buena, pues la población está muy politizada. Gutural, a pie, en todos lados y en todas las circunstancias.
Ante la población mexicana y continental, Fox Y Calderón representan lo burdo de los fraudes, el apoyo directo a dictaduras y golpes de estado, los saqueos, el narcotráfico, ser títeres de los EEUU y salir pavoneándose siempre de que son intocables.
Hay también quienes creen en ellos y a pie juntillas.
Se vale.



