Tras el ataque a cuatro elementos de la Policía de Investigación y del Ejército Mexicano durante un cateo este sábado en el municipio de Tabasco, el fiscal general, Cristian Paul Camacho Osnaya, lamentó el incremento en el involucramiento de ciudadanos en estructuras delincuenciales y reportó que entre los agresores han sido identificadas personas provenientes de Colombia, Venezuela y Guatemala.
Informó que el Ejército Mexicano sufrió una agresión también este fin de semana, en la zona de Tlaltenango, que resultó en dos civiles armados sin vida.
Camacho Osnaya explicó que solo uno de los cuatro elementos agredidos (tres hombres y una mujer) en Tabasco se encuentra actualmente en hospitalización, y aclaró que la lesión que no pone en riesgo su vida, pero requiere atención especializada.
El fiscal confirmó el aseguramiento de un vehículo con reporte de robo y más de mil 600 dosis de droga.
“Continúa este acecho y esta ruta tan crítica que estamos recibiendo en los últimos días. Y justamente es en la zona colindante con otro estado, otra entidad de la república”, señaló el fiscal al recordar que las agresiones incrementaron luego de la fragmentación de un grupo delictivo y de su disputa por el liderazgo. Detalló que, de acuerdo a datos de inteligencia, la escalada de violencia no solo tuvo lugar tras el abatimiento de un líder criminal el 22 de febrero, sino tras otra captura de alto perfil posterior.
Llamó a amplificar la coordinación en esa zona limítrofe y en ese sentido reconoció el trabajo de la Quinta Región Militar. Además, reiteró la invitación a la ciudadanía para denunciar de forma anónima a los números 911 o 089. Explicó que las detenciones de este sábado en Tabasco derivaron de “una denuncia anónima de [ciudadanos] que se hartaron de la presencia de estas personas y que únicamente estaban generando caos e intranquilidad en esa región”.
Sobre el caso de Trinidad García de la Cadena y las afectaciones a un auditorio que era usado por policías municipales, el fiscal defendió que ese espacio se habilitó porque los elementos quedaron en condición de mayor vulnerabilidad tras agresiones previas y necesitaban un lugar para descansar, pernoctar y cubrir necesidades básicas. “El kínder no fue dañado por parte de los elementos de seguridad”, subrayó Camacho Osnaya.
También recordó que, después de la agresión en Trinidad García de la Cadena, se desplegó un operativo que derivó en el abatimiento de dos civiles armados, la detención de dos personas más, el aseguramiento de tres vehículos, armas de fuego y equipo de fabricación artesanal.



