La Promotora Nacional por la Suspensión del Pago de la Deuda Pública llevó este lunes su campaña a la capital zacatecana, donde en el local de El Barzón activistas y ciudadanos debatieron si México debe dejar de pagar los intereses de su deuda pública federal, que sólo en el primer trimestre de 2026 superaron en más de 125 mil millones de pesos a lo destinado a inversión pública. En el mismo foro, una voz crítica advirtió que reducir la deuda sin aumentar la producción no resolvería el problema de fondo.
Mónica Soto Elizaga expuso que, a marzo de 2026, la deuda pública alcanzó 18.8 billones de pesos, y el pago de intereses alcanzó 305 mil 404 millones de pesos, por encima de los 179 mil 554 millones destinados a inversión pública.
El costo financiero de la deuda para 2027 será de 1.64 billones de pesos, más del 60 por ciento por encima del total de todos los programas sociales federales juntos, alertó la ponente, quien es maestrante en psicología por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
“Este es un gobierno que distribuye recursos”, reconoció Soto al hablar de los programas sociales en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador; sin embargo, advirtió que el capital financiero conserva una posición privilegiada.
“¿Pidió para repagar? No. Ese no fue el pecado del Peje”, afirmó. No obstante, agregó que López Obrador “vino, gobernó y nos dejó pagarlo al Fobaproa. Eso no se vale”, al recordar que el propio exmandatario encabezó en los años noventa la oposición al rescate bancario.
La organización propone auditar la deuda pública, identificar créditos ilegítimos, suspender por al menos dos años el pago de intereses y aplicar un impuesto a fortunas mayores de 500 millones de pesos, en el marco de una reforma fiscal progresiva.Soto Elizaga citó el caso de Ecuador como ejemplo de una auditoría que permitió renegociar deuda, aunque advirtió que una medida así requiere preparación para enfrentar sus consecuencias.
Gloria García Rodarte, ingeniera industrial presente en el evento, cuestionó el análisis al advertir que faltó incorporar también variables como producción, consumo y consecuencias de una eventual suspensión de pagos.
«Entre más deuda hay, es porque hay menos producción. La deuda está compensando la falta de producción», expuso García Rodarte. También señaló que las gráficas presentadas carecían de datos de consumo interno junto a los de exportación e importación, y rechazó la narrativa de que el capital es intrínsecamente malo: «El capital no es malo ni bueno. Somos nosotros quienes lo hacemos malo o bueno. Pero si no producimos, le estamos apostando a ser cada vez más pobres.»
Soto Elizaga respondió que, de no hacer nada, se continuará con un modelo de “gobierno que sólo quita obstáculos para que los grandes capitalistas hagan grandes negocios”. En ese contexto, señaló que los bancos que operan en México, pasaron de ganancias de 433 mil millones de pesos en 2018 a 713 mil millones al cierre del sexenio, y en 2026 aumentaron sus utilidades 60 por ciento respecto al año anterior.
La organización, que tiene vínculos con el Partido del Trabajo en el Congreso de la Unión y con el Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas con sede en Bélgica, acaba de solicitar una audiencia formal con la presidenta Claudia Sheinbaum. El foro en Zacatecas forma parte de una estrategia de expansión estado por estado para instalar el tema en el debate del presupuesto federal 2027, cuya discusión en la Cámara de Diputados comenzará en septiembre.



