El gobernador de Zacatecas, David Monreal Ávila, afirmó que la estrategia de pacificación en el estado se mantiene activa y en proceso de fortalecimiento, pese a los recientes hechos de violencia derivados de un acontecimiento de alto impacto: la detención de un líder criminal de relevancia nacional e internacional. De acuerdo con el mandatario, este tipo de operativos generan reacciones violentas, pero forman parte de un esfuerzo necesario para disminuir la incidencia delictiva en la entidad.
Monreal Ávila calificó como lamentables las muertes y los hechos ocurridos, aunque subrayó que es momento de “cerrar filas” con la presidenta de la República y con las corporaciones de seguridad, a fin de brindarles respaldo y confianza. Asimismo, advirtió sobre la difusión de información falsa y rumores que, dijo, buscan generar temor en la población y afectar la estabilidad del estado y del país.
El gobernador señaló que la seguridad será reforzada en las zonas previamente identificadas por las autoridades y recordó que ya se cuenta con infraestructura y bases operativas planeadas desde hace tiempo, aunque algunos proyectos enfrentan retrasos por trámites administrativos. Entre ellos mencionó pendientes como la conclusión del Centro de Adiestramiento del Jagüey, en Villanueva, que permitirá ampliar la presencia institucional en la región.
En materia de personal, destacó que la Policía Estatal ha superado el déficit histórico de elementos; no obstante, anunció que se analiza la contratación de entre 50 y 100 policías adicionales para consolidar la estrategia, sobre todo ante la debilidad de las corporaciones municipales. Actualmente, el estado apoya en tareas de seguridad a 28 municipios, incluidos los de mayor población.
Monreal Ávila insistió en que los ayuntamientos deben priorizar el gasto en seguridad, ya que persiste un déficit significativo de policías municipales. Detalló que, aunque se ha avanzado en equipamiento e infraestructura, el principal rezago sigue siendo el recurso humano, especialmente en municipios como Fresnillo y Río Grande, donde se ha identificado mayor presencia de grupos delictivos.



