Trabajadores del sector salud, encabezados por la secretaria general de la Sección 29 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (Sntsa), Norma Castorena Berrelleza, continúan con acciones de protesta en hospitales del estado, en exigencia del pago pendiente del Programa Estatal de Profesionalización de Enfermería y Trabajo Social, además de denunciar carencias de personal, medicamentos y equipo médico.
Desde el Hospital General de Fresnillo, la dirigente sindical informó que las movilizaciones dan continuidad a los acuerdos tomados en reuniones previas con autoridades estatales, luego de que el viernes pasado se enviara a la Ciudad de México una propuesta para resolver el conflicto; sin embargo, la respuesta oficial se espera hasta la próxima semana.
Ante ello, el sindicato determinó mantener su estrategia de presión. “Continuaremos con la estrategia de manifestación que ya teníamos determinada para exigir este programa, así como el respeto a nuestros derechos laborales”, expresó Castorena.
La dirigente señaló que no es válido que, bajo el argumento de la transición al sistema IMSS-Bienestar, se estén afectando derechos previamente conquistados por el personal de salud.
Además, indicó que las manifestaciones también buscan visibilizar la situación de desabasto de medicamentos, equipos e insumos médicos que enfrentan hospitales públicos.
Ayer se llevó a cabo un paro de 24 horas en el Hospital General de Fresnillo, así como en los hospitales generales de Loreto y Jerez. La dirigente advirtió que durante la semana podrían sumarse nuevas acciones, incluyendo paros escalonados, jornadas de brazos caídos y la toma de edificios gubernamentales, en caso de no recibir una respuesta favorable.
Castorena subrayó que la exigencia no responde a privilegios, sino a derechos ya reconocidos para enfermeras y trabajadores sociales.
“No estamos pidiendo un capricho ni un lujo, es un derecho ya ganado”, afirmó. Explicó que las y los profesionales cuentan con títulos y cédulas, pero continúan percibiendo salarios de nivel auxiliar, situación que calificó como injusta.
Detalló que el programa estatal de profesionalización opera en Zacatecas desde 2016 y funciona como un esquema espejo del programa federal; no obstante, en 2025 dejó de pagarse bajo el argumento de la transición al sistema de salud federalizado. La líder sindical hizo un llamado a la ciudadanía para que comprenda las acciones de protesta y ofreció disculpas por las posibles molestias ocasionadas.
“Aquí están los héroes de la pandemia, quienes arriesgaron su vida y hoy nadie los visibiliza”, expresó, al señalar que el gremio enfrenta actualmente la falta de insumos y procesos adecuados para la atención médica.
Durante la manifestación, la enfermera Adriana, integrante del programa de profesionalización, tomó la palabra para expresar la inconformidad del personal. “Somos personas que nos hemos capacitado, hemos invertido tiempo, esfuerzo y dinero, y es injusto que no se nos reconozca”, expresó.
Indicó que el personal ha cumplido con su labor incluso en condiciones adversas, pero ahora debe recurrir a protestas para ser escuchado. “Es triste que tengamos que hacer estas medidas para ser escuchados, cuando seguimos atendiendo a los pacientes aun sin material suficiente”, manifestó.
Las autoridades sindicales y personal de salud aclararon que el paro no implica la suspensión total de servicios médicos, pues se mantienen en funcionamiento las áreas críticas y urgencias.
Se garantizó la atención a pacientes hospitalizados, urgencias calificadas y servicios esenciales, reiterando que no se abandonará a la población usuaria.
“Nunca vamos a desatender a la población; nuestra responsabilidad no nos permite hacerlo, pero tenemos que levantar la voz”, señalaron.
Finalmente, el sindicato agradeció la comprensión ciudadana y confirmó que el paro de 24 horas se mantendrá en los hospitales de Fresnillo, Loreto y Jerez mientras esperan una respuesta oficial que permita resolver el conflicto.
La jornada concluyó con consignas de respaldo a la movilización sindical, reiterando la exigencia central del movimiento: el reconocimiento y pago del programa de profesionalización para enfermeras y trabajadores sociales, así como la mejora de las condiciones laborales y hospitalarias en el estado.



