El senador Ricardo Monreal Ávila opinó sobree el conflicto que estalló esta semana entre la dirigencia estatal de Morena y el obispo Sigifredo Noriega, luego de que el prelado hiciera comentarios públicos sobre actores de la 4T que generaron una respuesta de Rubén Flores Márquez, presidente de Morena Zacatecas, que derivó incluso en una queja formal ante el Instituto Electoral del Estado de Zacatecas (IEEZ).
Monreal consideró que la dirigencia se equivocó al responder de forma confrontativa al líder religioso, pues a su juicio Morena no debería abrir frentes con la Iglesia católica ni mucho menos descalificar a sus representantes. Recordó que, en sus distintas etapas de servicio público, siempre ha mantenido una relación respetuosa con obispos y sacerdotes, y subrayó que su fe no es un asunto político ni de conveniencia, sino parte de su formación personal. “Yo soy católico, vengo de Plateros, del Santo Niño de Atocha, y nunca lo he negado”, expresó.
Cuando se le preguntó sobre quién encabezaba estas respuestas al obispo, Monreal dijo que “Ojalá reflexione el dirigente, quien sea, no lo sé, no sé ni quién es, no lo conozco.” Deslindándose así del conflicto, y dejando claro que la confrontación no representa a la totalidad del partido.
Insistió en que dentro de Morena conviven católicos, creyentes de otras religiones, agnósticos y ateos, y que esa diversidad nunca ha generado divisiones, por lo que le parece innecesario que una dirigencia estatal abra un pleito con una institución que forma parte de la vida cotidiana de buena parte de la militancia.
Respecto a la queja que Flores Márquez presentó ante el IEEZ contra el Obispo Sigifredo Noriega, Monreal sostuvo que, aunque podría tener bases legales, políticamente resulta inútil. “¿Qué gana Morena con eso? No vale la pena”, afirmó. A su juicio, antes de judicializar diferencias, se debe optar por el diálogo directo.
Consideró incluso que varias de las políticas sociales impulsadas por el movimiento coinciden con valores que la Iglesia promueve, como el apoyo a adultos mayores, jóvenes y personas con discapacidad. “Yo prefiero buscar coincidencias y no donde todos van a perder”, señaló.
Sobre el clima político rumbo al 2027, el senador reconoció que la sucesión está “demasiado adelantada” y que las encuestas que circulan responden más a estrategias de promoción que a una lectura real del momento. Dijo que ha visto encuestas “de todos los sabores”, algunas colocan a Morena arriba y otras muestran ventaja para la oposición.
Señaló que varios actores ya se mueven como si el proceso estuviera en puerta, cuando todavía falta tiempo y lo primero, insistió, es permitir que concluya el actual gobierno. Afirmó que, como fundador de Morena, seguirá apoyando al partido, pero llamó a su dirigencia nacional y estatal a concentrarse en la unidad interna y no en disputas anticipadas.
Agregó que, si Morena quiere llegar competitivo a 2027, debe fortalecer su relación con maestros, profesionistas, amas de casa, jóvenes, medios de comunicación e incluso con las iglesias, pues “no se gana peleándose con todo mundo”. También dijo que cualquier lectura del escenario electoral debe considerar el contexto real que enfrentó el gobernador a su llegada y los avances logrados desde entonces, porque sólo así se puede entender el terreno sobre el que se está construyendo el próximo proceso.



