Fort Meade. El soldado estadunidense Bradley Manning fue declarado no culpable de “ayudar al enemigo”, el principal cargo que afrontaba por filtrar cientos de miles de documentos a Wikileaks y que podría haberle hecho pasar el resto de su vida en prisión.
La magistrada Denise Lind leyó hoy su veredicto en Fort Meade, en las afueras de Washington, donde desde comienzos de junio se ha seguido el juicio contra el ex soldado.
Manning fue juzgado por un total de 21 cargos, de los que “ayudar al enemigo” era el más grave. El código penal militar prevé incluso la pena de muerte para este delito, aunque la fiscalía había dejado en claro desde el principio que la pena máxima que solicitaría para Manning sería la cadena perpetua.
Con todo, el joven militar todavía podría afrontar una larga pena de cárcel, ya que la jueza lo halló hoy culpable de un total de 19 cargos, que en total pueden acarrearle hasta 144 años de cárcel, según fuentes del proceso.
La condena en sí será decidida en las próximas semanas, después de que Lind escuche a nuevos testigos en la próxima fase del proceso que ahora se abre, para examinar qué sentencia le impone.
Manning llegó en la mañana del martes al tribunal militar que hoy pronunció su veredicto, mientras unas cuarenta personas se manifestaban ante la base militar con pancartas que rezaban: “Liberen a Bradley Manning”, “liberen a Brad” o “Tres años ya bastan”.
La mayoría eran pesimistas. “La jueza se puso del lado del gobierno en varias oportunidades y aceptó incluso que la fiscalía modifique la formulación de algunos de los cargos, la semana pasada”, subrayó Nathan Fulkler, portavoz de la red de apoyo a Manning.
Joel Greenfield, de 33 años, atravesó literalmente el país al volante de su automóvil desde Los Angeles para asistir a la audiencia. “Manning sacó a luz crímenes de guerra, y sin embargo le hicieron un juicio. Si lo declaran culpable de haber ayudado al enemigo, quiere decir que el enemigo son los ciudadanos estadunidenses. Me temo lo peor”, dijo.



