Jorge Eduardo Dávila Rangel integrante del Movimiento de Bases en Defensa del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issstezac), opinó que la dación en pago del Hotel Parador al Gobierno del Estado, para cubrir la deuda de 315 millones de pesos pagar aguinaldos, en realidad tiene el objetivo de avanzar en la desaparición de este organismo.
“Nuestra postura es que no es comprensible que se prefiera vender activos que generan ganancias al instituto, sobre todo si el Issstezac requiere de ingresos, y prefiere deshacerse de ellos. Nosotros vemos que hay alternativas diferentes a las que ellos manejan”, expresó.
Por ejemplo, refirió que el Gobierno del Estado no entera las aportaciones del Colegio de Bachilleres del Estado de Zacatecas (Cobaez), recurso que sería importante para atender los compromisos del instituto.
Otra opción, agregó, es que, en lugar de deshacerse del hotel Parador, vender el terreno ubicado en las inmediaciones del centro comercial Galerías, además de eliminar gastos que tienen que ver con la nómina que es excesiva.
Dávila Rangel expuso que en el Presupuesto de Egresos se autorizaron más de 100 millones de pesos para el instituto, pero en sus letras pequeñas decía que se iban a cobrar con bienes del Issstezac, lo que significa que “fue un engaño total de la Legislatura”.
Por tanto, consideró que la decisión de vender los activos y entregar el hotel Parador en dación de pago “es la secuencia de un plan totalmente predeterminado con la mala intención de afectar las finanzas y justificar la desaparición del instituto. Nosotros no encontramos otra explicación porque hay opciones y ellos no las quieren implementar”.
A final de cuentas, recordó que el discurso del gobernador David Monreal Ávila, desde que inició su gestión, ha sido en torno a la desaparición del instituto con el argumento de que está quebrado.
Señaló que la reserva técnica del Issstezac supera los 3 mil 500 millones de pesos y los ingresos anuales por cuotas y aportaciones es de más de mil 250 millones de pesos, lo que muestra que no hay ningún quiebre.
Entonces, Dávila Rangel insistió en que se debe recurrir a otras alternativas como la eliminación de gastos excesivos que se detectaron en los estudios actuariales y hacer efectivos los cobros de las deudas que tiene el Cobaez, sin necesidad de desincorporar la reserva técnica. Es decir, “hay opciones, pero el plan macabro de las autoridades es desaparecer al instituto”.



