México, DF. El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Juan N. Silva Meza presentó el Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Género, el cual, sostuvo, responde a mandato constitucional dirigido a los juzgadores para promover y respetar el derecho a la igualdad y a la no discriminación .
Ante ministros de la SCJN, consejeros de la Judicatura Federal, invitados especiales, jueces y magistrados federales, Silva Meza explicó que este documento pretende “dar efectividad a los compromisos internacionales de México para erradicar la violencia contra la mujer”.
El protocolo demuestra con hechos el interés del máximo tribunal del país, dijo, por impulsar criterios jurisdiccionales basados en el derecho a la igualdad, la no discriminación en la búsqueda de un efectivo acceso a la justicia de los grupos más vulnerables.
Recordó que hace unos meses, la Corte publicó Protocolos para Asuntos que Involucren a niños, niñas y adolescentes y el Protocolo para Asuntos Relacionados con Indígenas, como parte precisamente de hacer la justicia a los sectores más vulnerables.
El ministro presidente comentó que éste documento, el cual no representa una intromisión en la autonomía de los jueces, es resultado de la reforma constitucional en materia de derechos humanos así como de los tratados internacionales firmados por México en la materia y, particularmente, como consecuencia de las resoluciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en los casos del Campo Algodonero (por la incapacidad del gobierno mexicano para hacer justicia en los casos de mujeres muertas en Ciudad Juárez), y por el caso de las indígenas Inés Fernández y Valentina Rosendo, quienes llevaron ante esa instancia internacional su demanda por violación (2002) en contra de efectivos del Ejército Mexicano .
En el evento realizado en la sede de la Suprema Corte, Silva Meza señaló que el Poder Judicial Federal en su conjunto tiene “grandes expectativas” en la aplicación del protocolo, el cual se basa en la aplicación de tres premisas:
El fin que tiene el derecho de combatir situaciones asimétricas de poder que condicionan muchas veces el proyecto de vida de las personas; que el quehacer jurisdiccional tiene potencial para ser verdaderos agentes de cambio en la vida de las personas; y que los juzgadores revisen la forma en que tradicionalmente hemos aplicado tradicionalmente el derecho.
Comentó que hasta el 30 de noviembre, la Corte recibirá comentarios y opiniones para mejorar éste protocolo, con la idea de construir colectivamente un mejor documento.
La doctora Silvia Pimentel presidenta del Comité para Eliminar la Discriminación contra la Mujer de Naciones Unidas, destacó que hoy es un importante día para México, porque el Protocolo que fue presentado representa un avance para alcanzar la igualdad de facto entre hombres y mujeres. Destacó también que el Protocolo busca dejar atrás estereotipos, perjuicios y discriminación que sufren la mujeres, los cuales “interfieren negativamente” en la impartición de justicia.
Estereotipos que muchas veces, los aplican inconscientemente los mismos jueces.
La especialista de origen brasileño, al igual que Luz Patricia Mejía -de la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de Estados Americanos- y Carlos Gaviria, ex presidente de la Corte Constitucional de Colombia coincidieron en la trascendencia que tiene el Protocolo y agregaron que debería de ser difundido a nivel mundial, porque la problemática de discriminación que viven las mujeres es muy parecida en muchos rincones del planeta.
Luz Patricia Mejía agregó por su parte que la promulgación de estándares internacionales para garantizar los derechos de las mujeres no son suficientes sin un compromiso de por medio. Y de ahí la importancia del Protocolo porque “pone la lupa en todos y todas las personas excluidas en el sistema de protección de justicia, de un sistema que ha sido marcado por estereotipos”.
Insistió en que la perspectiva de género es pertinente no sólo en caso de mujeres, también para aplicación diferenciada de las normas para aplicar el derecho “como una forma de combate a la impunidad y la desigualdad y que las violaciones a los derechos humanos”.
Carlos Gaviria no escatimó elogios para el documento y subrayó que el Protocolo no es sólo útil sino necesario.
“Es necesario enfrentar y combatir la discriminación con protocolos de ésta naturaleza que deberían tener circulación de todo el mundo. Que las mujeres dejen de ser subalternas en una sociedad en que deberían de ser protagonistas”, indicó.



