Cinco recién nacidos, internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona Número 1 en la ciudad de Durango, murieron en un lapso de cinco días. En el nosocomio del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se detectó una bacteria sensible a los antibióticos de uso habitual disponibles en el hospital, cuya relación con los fallecimientos aún no ha sido determinada por las autoridades.
El IMSS confirmó los decesos y abrió una investigación clínica y epidemiológica para establecer las circunstancias particulares de cada caso y precisar si existe algún factor común entre las muertes.
Según información difundida por el propio instituto, tres de los bebés fallecieron el 15 de septiembre, otro el viernes y el quinto el sábado; todos fueron atendidos en la misma unidad hospitalaria.
Durante las labores de vigilancia epidemiológica realizadas en la UCIN, el IMSS identificó la bacteria citada. Puntualizó que con la información disponible hasta ahora la presencia del microorganismo no explica por sí sola los decesos.
El Seguro Social no ha informado públicamente qué germen fue identificado, en qué pacientes se encontró ni ha establecido si existe una relación causal entre el microorganismo y las cinco defunciones.
Ante la contingencia, el IMSS restringió el ingreso de nuevos pacientes a la UCIN y puso en marcha medidas de contención que incluyen aislamiento preventivo, limpieza y desinfección exhaustivas, vigilancia epidemiológica de contactos y toma de cultivos de seguimiento.
Según el reporte oficial, los cultivos han resultado negativos a la fecha, y al corte del 20 de septiembre no se habían identificado nuevos pacientes sospechosos dentro del área.
La institución dio a conocer que tras el deceso de los bebés, a la entidad arribaron autoridades sanitarias federales de la Dirección General de Epidemiología del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades y de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
Esos funcionarios, junto con equipos médicos y epidemiológicos de la institución, realizan una revisión integral de los expedientes clínicos, los protocolos de atención, la vigilancia epidemiológica y las medidas para la prevención y el control de infecciones.
El IMSS destacó que esta problemática también es atendida desde el nivel central, mediante un equipo multidisciplinario encabezado por la doctora Alva Santos, directora de prestaciones médicas del instituto.
De igual forma, mencionó que mantiene colaboración y comunicación permanente con el gobierno del estado y las autoridades locales.
Familias señalan opacidad del Seguro Social
Familias de los cinco bebés fallecidos denunciaron opacidad del IMSS y exigieron una investigación a fondo, luego de que las autoridades se limitaron a atribuir los decesos a paros cardíacos sin dar explicaciones médicas detalladas ni expedientes clínicos. Unidos en un frente común, los padres señalaron que tras reunirse ayer con directivos del IMSS, la versión oficial no esclarece la causa de las muertes ni deslinda responsabilidades.
“Estamos destrozados. Nunca vimos un documento que revelara qué sucedió, ni sabemos quiénes fueron los culpables; no hubo necropsia, sólo nos dijeron que murieron por paro cardiaco”, denunciaron Diego Tovar y Jesús Ruacho a nombre de los afectados
Advirtieron que las cinco familias no callarán y emprenderán acciones coordinadas para exigir justicia.
El IMSS subrayó que mantendrá el diálogo con cada familia e informará con transparencia sobre los hallazgos, protegiendo su privacidad y respetando los procedimientos legales correspondientes. Subrayó que en caso de identificarse alguna regularidad, “se actuará en consecuencia.”
En noviembre de 2022 en Durango hubo una contingencia médica con un total de 80 casos positivos y 41 defunciones por meningitis micótica en hospitales privados: 39 de los 41 fallecidos fueron mujeres que acababan de dar a luz.



