Teherán. El líder supremo de Irán, el ayatollah Mojtaba Jamenei, aseguró que no se puede confiar en Estados Unidos y que los cambios en el liderazgo político en ese país no alterarán la hostilidad hacia Teherán, al tiempo que reiteró su advertencia sobre una guerra de mayor alcance si el Pentágono reanuda los ataques en la región.
“Si aún hay quienes albergan la más mínima esperanza de que el comportamiento del sistema hegemónico pueda cambiar mediante sucesión de partido o de facción, o quienes creen que hacer concesiones a Estados Unidos podría persuadirlo de abandonar su hostilidad hacia el pueblo iraní, están gravemente equivocados”, aseveró.
Jamenei acusó a Washington de buscar la rendición incondicional de la república islámica y alertó que las concesiones sólo alentarían una mayor agresión, reportó Al Jazeera. “Incluso la más mínima inclinación a rendirse ante el enemigo hegemónico dilapidará los enormes logros alcanzados”.
El jefe de seguridad iraní, Mohsen Rezaei, afirmó que su país provocó una “derrota política” al presidente estadunidense Donald Trump, con la debacle del Partido Republicano en las elecciones legislativas intermedias, en las que los demócratas les arrebataron el Congreso.
“Nuestra nación infligió a Trump una derrota estratégica en el campo de batalla y en el estrecho de Ormuz, y una derrota política en Washington”, escribió en la red social X. “Quien se atreva a atacar a Irán pagará el precio”, añadió.
En la capital iraní, miles de personas marcharon para conmemorar el aniversario de la toma de la embajada de Estados Unidos en Teherán, en 1979, y quemaron banderas estadunidenses e israelíes en medio de consignas como “Muerte a Estados Unidos” y “Muerte a Israel”.
La guerra valió la derrota, entonces dilo: JD Vance
El magnate declaró que su guerra contra el país islámico “valió la pena”, pese a reconocer su papel en las derrotas de su partido en los comicios del martes. “Lo de Irán teníamos que hacerlo, y seguimos haciéndolo”, se jactó.
El vicepresidente estadunidense, JD Vance, también atribuyó a la ofensiva militar del Pentágono en Medio Oriente como la razón por la que sufrieron una contundente derrota.
“La guerra es la razón por la que perdimos. El presidente mismo lo señaló ayer por la noche”, escribió en sus redes sociales. “Si quieres argumentar que valió la pena, que perder el Senado por los próximos seis años valió la pena, entonces hazlo. Argumenta que fue un costo valioso que pagar.”
Vance, quien durante mucho tiempo había abogado por la moderación en la intervención militar estadunidense en el extranjero, se mostró tibio en su defensa del conflicto después de que Trump lo iniciara, incluso se convirtió en el rostro de un intento fallido de poner fin a los combates.
Además, el propio Trump reconoció que la guerra en Irán afectó las elecciones, pero insiste en que era algo que tenía que hacer.
Mientras en Israel, el líder del bloque opositor, Gadi Eisenkot, rival del primer ministro y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, se comprometió a fortalecer los lazos con Estados Unidos si se convierte en jefe de gobierno para “fortalecer la estabilidad regional.
“Con mi liderazgo, renovaremos y fortaleceremos esta asociación, y consolidaremos las bases bipartidistas que la sostienen desde hace mucho tiempo”, declaró Eisenkot en X, tras la derrota del partido oficialista estadunidense.



