Legalizar las drogas: tarea contra la violencia homicida

Legalizar las drogas: tarea contra la violencia homicida

¿Por qué la prohibición de la comercialización de la mariguana (y otras drogas) genera necesariamente violencia homicida? Si se logra mostrar la relación necesaria entre prohibición y violencia, significa que las autoridades saben que, al prohibir la venta de este producto, vendrán eventos homicidas. Y si lo prohíbe por la hipótesis de que con eso disminuirá el consumo, entonces estaría intercambiando menos consumo de drogas por muertes. Pero, si después se da cuenta que la prohibición no baja el consumo, entonces el intercambio es violencia asesina a cambio de nada.

¿Cuál es el mecanismo que une prohibición y muerte? Pues, primero, que el Estado es el garante de las relaciones de comercio y, por tanto, si no hay garantía por parte del Derecho para hacer cumplir los tratos, entonces se hacen cumplir por medio del terror: el que no cumple (paga o entrega el producto) se muere. La amenaza o riesgo latente de morir por malograr un intercambio de mercancía y dinero, se convierte en el sustituto del Estado. Lo mismo ocurre con la regulación de la competencia: si no hay quien module los procesos de competitividad en un territorio, entra la vía del miedo. La manera de hacerse de un territorio y evitar la competencia o provocar algún acuerdo de división territorial de la misma, es a través de la fuerza de la amenaza o el efectivo ejercicio de las armas. La lógica de las circunstancias se impone como una lápida: al prohibir la droga se elimina el poder regulador del Estado porque, lógicamente, no puede regular algo que prohíbe. Y al prohibirlo da paso al sustituto: la amenaza y la fuerza de las metralletas.

La pregunta es, ¿ya saben las autoridades que esto que decimos arriba ocurre de forma inexorable? Pues sí, es algo que se ha repetido en todos los foros y textos especializados al respecto. Y si lo saben, ¿por qué siguen haciendo lo que no conviene (provocando violencia homicida con la prohibición)? Es claro que, dados estos antecedentes, es irracional mantener la prohibición. Luego entonces, ¿por qué los gobiernos se mantienen en la irracionalidad? Porque las decisiones de los gobernantes y políticos en general no son producto del conocimiento, la ciencia o las investigaciones basadas en evidencias objetivas; sino que los gobernantes deciden este tipo de cosas sobre el termómetro de la opinión pública que determina el futuro de su carrera política. Es decir, deciden sobre la base no de evidencias ciertas, sino de creencias hegemónicas. El móvil del gobernante es el efecto político de sus decisiones, no la objetividad de sus razones. Por tanto, mientras exista la creencia generalizada que el mal es el consumo de drogas, y que la manera de contener el consumo es prohibiendo su venta, la violencia seguirá creciendo. La única manera de eliminar la prohibición homicida es cambiando la creencia conservadora de que levantar la prohibición es anatema. Una campaña sobre la conveniencia de despenalizar el comercio de las drogas ayudaría más a bajar la violencia que la idea ultraderechista de militarizar la seguridad pública. Tarea: hacer ver a la opinión pública que la droga no se combate con prohibiciones, sino con integración y desarrollo humano. En conclusión, se requiere legalizar las drogas para combatir la violencia homicida.

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ