La educación de los adolescentes: saberes para la vida

La educación de los adolescentes: saberes para la vida

Los problemas de violencia o conductas delictivas, según los diagnósticos que se han elaborado estos últimos años, han bajado considerablemente la edad en la población que debe focalizarse: ahora son los chicos que cursan la secundaria los que deben recibir la atención, que están entre 12 y 15 años. Lo cual no significa que los que tienen entre 16 y 24 años hayan mejorado su perfil problemático. Los más jovencitos vienen a sumar y a poner más difícil el panorama. El embarazo adolescente, la ruptura de incidencia vertical, donde las generaciones anteriores normaban el comportamiento de las posteriores. Ahora hay mayor incidencia horizontal en la determinación de las conductas gracias a las tecnologías de la información; la des-funcionalidad de los hogares, y la ineficacia de las escuelas en la formación en los valores de los chicos.

El escenario es muy, pero muy complicado. Sin la producción de la subjetividad, la creación de expectativas y objetivos de vida, el manejo de las emociones, el correcto cultivo del cuerpo, el manejo de conflictos, el cultivo de la vida familiar, el conocimiento de los derechos, asertividad en el comportamiento, etcétera. En suma, se debe pensar en cambiar la estructura de la enseñanza y los objetivos educativos en las secundarias y bachilleratos. Los retos actuales obligan a las escuelas a asegurar que los jovencitos vean un poco menos matemáticas y tengan la oportunidad de construir su proyecto de vida; la educación cívica la vinculen a la ética desterrando didácticas teoréticas, y en una palabra: la escuela se comprometa con los estudiantes en enseñarlos a resolver la cotidianeidad. En una palabra: necesitamos una escuela que enseñe a vivir.

Se ocupan asignaturas o talleres que programen su diseño curricular bajo el objetivo de enseñar a vivir a los estudiantes, por ejemplo, historia de vida propia y construcción de proyecto de vida, alimentación saludable, convivencia y manejo de conflictos familiares, asertividad, emprendimientos económicos y sociales, derechos civiles con todas sus virtudes (como la tolerancia), etcétera. Los saberes para la vida son ahora (literalmente) vitales.

Introducir los saberes para la vida en la educación media y media superior no es cosa fácil, porque todo el sistema está construido para una academia de ciencias y habilidades técnicas. Hemos construido una escuela que se ha olvidado de la vida. Ahora es esencial resolver ese olvido. Pero un cambio de este tamaño requiere modificar los planes de estudio de las normales o los programas de formación de profesores, las dinámicas escolares en los modelos pedagógicos y métodos disciplinarios. La reeducación de profesores actuales y en modificaciones de manejo administrativo. Todo el entorno que gestiona la educación deberá cambiar. Si es que hay voluntad. Pero si tenemos una conducción de la educación básica y media como en Zacatecas, de forma rígida y dogmática, eso nunca ocurrirá. La innovación con orientaciones vitales es impostergable: olvidarse del olvido de la vida.

Related posts

Banner Home Videos 578 x 70
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ
¡Suscríbete!
Suscríbete a nuestro Boletín Informativo para recibir las noticias más recientes de La Jornada Zacatecas en tu e-mail
TU EMAIL AQUÍ